Canal de Panamá cobrará a clientes por uso de agua dulce

Más Opciones al mejor precio. EPA

El Canal de Panamá cobrará por primera vez en su historia un nuevo cargo a sus clientes navieros por el uso de agua dulce durante su tránsito como parte de las acciones para enfrentar la crisis por la reducción de las lluvias que impactan los niveles del principal lago que abastece del líquido para consumo humano de casi la mitad de los panameños y la operación marítima.

No es el primer canal en el mundo que aplica un costo por uso de agua dulce, según las autoridades que operan la vía. Sin embargo, se trata de una medida llamativa empujada por los efectos del cambio climático, que ha redundado en menos precipitación sobre la cuenca hidrográfica del canal y un calentamiento de las temperaturas que evaporan más rápido los niveles de los lagos en los últimos tiempos.

No se sabe con precisión los efectos que tendría en el negocio canalero las nuevas medidas, aunque las autoridades no descartan una disminución en los tránsitos. El administrador Ricaurte Vásquez dijo durante un anuncio que los nuevos ingresos podrían ayudar inversiones futuras que se planean hacer para solucionar la crisis del agua. El canal avanza en los estudios preliminares para la construcción de nuevas fuentes de agua o reservorios para consumo humano y la operación de la vía.

“No es una decisión fácil”, admitió Vásquez, aunque sostuvo que ayudará a “garantizar la disponibilidad de agua y la confiabilidad de la ruta” hasta que se implemente más adelante una solución más duradera.

El canal de 105 años es considerado la bujía que mueve la economía de servicios del país centroamericano y por donde pasa una buena porción del comercio marítimo mundial.

Estados Unidos, que terminó la construcción y operó el canal entre 1914-1999, es el principal usuario, seguido por China, Japón y Corea del Sur.

La sobretasa se pondrá en vigor el 15 de febrero y no tiene fecha de término. Se aplicará a todos los buques de más de 125 pies de eslora (largo) y consiste en un cargo fijo de 10.000 dólares por cada tránsito y otro cargo variable que se aplicará al peaje establecido por cruzar el canal y cuyo porcentaje dependerá del nivel que tenga en ese momento el lago Gatún, el más importante y creado artificialmente para el funcionamiento de la vía.

Unos 38 buques cruzaron diariamente por las viejas y nuevas esclusas el año pasado. Cada esclusaje o tránsito obliga al uso de millones de galones de agua dulce, de la cual buena parte se va al mar. El canal es un cruce entre los océanos Atlántico y Pacífico.

Vásquez informó que también habrá cambios en el sistema de reservaciones de cupos que tramitan con anticipación los clientes para cruzar más expeditamente. “Panamá necesita tener mayor certeza sobre la cantidad y tipo de buques que van a transitar” duranta la escasez de lluvias, destacó la Autoridad del Canal en un comunicado.

El anuncio tiene lugar después de que las autoridades reportaron que 2019 fue el quinto año más seco de los últimos 70 como consecuencia de una reducción del 20% de las precipitaciones sobre la cuenca hidrográfica, una zona natural de ríos y quebradas que drenan los lagos en la estación lluviosa.

Vásquez advirtió recientemente que el cambio climático se ha convertido en la principal amenaza para la operación del canal. De momento, según el administrador, no se ha decidido si se aplicarán nuevas restricciones de calado, como sucedió en la vía ampliada el año pasado, que registró el periodo seco más severo en décadas.

Desde octubre de 2018 el canal implementa acciones para mitigar los bajos niveles del Gatún y de otro lago más pequeño _Alajuela_ incluyendo la suspensión de generación de energía eléctrica en el Gatún y el uso de las tinas de ahorro de agua en las nuevas esclusas, entre otras.

Via: AP Noticias