Por Redacción YSKL
El Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ordenó este martes que se refuercen las medidas en la Frontera Sur de la nación estadounidense, con el objetivo de combatir el incremento de inmigrantes ilegales que buscan obtener asilo.
«Estas medidas entrarán en vigor cuando la Frontera Sur se vea desbordada como ocurre en la actualidad», aseguró la asistente adjunta del Presidente y asesora principal para Migración y Coordinación de la Frontera Suroeste, Emily Mendrala.
En ese sentido, también aseguró que se les dará atribuciones a los funcionarios de inmigración para que puedan remover a quienes llegan al país sin contar con una base legal, de manera que se pueda reducir la carga laboral de los agentes de la patrulla fronteriza.
Estos procesos forman parte de otras iniciativas que habían impulsado ante las crecientes cantidades de indocumentados que intentan cruzar, tales como la ampliación de los esfuerzos para desmantelar el contrabando de personas, y apoyar los enjuiciamientos en materia de inmigración.
«Publicamos una propuesta de norma para garantizar que los inmigrantes que supongan un riesgo para la seguridad pública o nacional sean expulsados lo más rápido posible en el proceso; anunciamos la creación de una lista especial de casos legales pendientes de recién llegados, para resolver más rápidamente una parte de los casos de inmigrantes que intentan cruzar la frontera sur, entre los puertos de entrada, violando nuestras leyes de inmigración», agregó Mendrala.
Por su parte, el Subsecretario de Política Fronteriza e Inmigración en el departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Blas Nuñez, detalló que además de las medidas de seguridad en la frontera, también se han aprobado nuevos reglamentos que restringirán la elegibilidad para los solicitantes de asilo, lo que implica acciones ejecutivas ante la falta de acuerdos políticos en el congreso en el tema migratorio.
«La reglamentación hace tres cambios clave al procesamiento actual bajo en nuestras autoridades de inmigración, con base del título VIII, de nuestras leyes, durante estos periodos de altos encuentros fronterizo», señaló.
Según enlistó Nuñez, quienes ingresan al país de manera ilegal solo serán elegibles en «circunstancias excepcionalmente serias», en muy pocas ocasiones.
Asimismo, afirmó que las personas que cruzan la frontera y son procesados para la deportación acelerada, durante la vigencia de la proclamación, solo serán remitidas para una «evaluación de su temor creíble» con un oficial de asilo, si manifiestan o expresan temor de volver a sus países.
Otro lineamiento es que se continuará cumpliendo con las «obligaciones y compromisos internacionales» que tiene la nación estadounidense, mediante las entrevistas que se sostengan con las personas que manifiestan un temor, aunque «con un estándar más alto del estándar que se está utilizando hoy en día en la frontera».
«Es muy importante denotar dos cosas: primero, que las personas que utilizan un proceso seguro, y organizado, y ordenado, para cruzar nuestras fronteras por un punto de entrada, como por ejemplo, la aplicación móvil CBP One, no van a ser sujetas a estas medidas nuevas; y segundo, estas medidas que son medidas de emergencia, van a estar en vigencia, hasta que haya un promedio de 7 días calendario, de menos de 1,500 encuentros en la frontera sur», aclaró el subsecretario.
Actualmente, en la Frontera Sur con Estados Unidos, se están procesando 1,450 solicitudes de asilo a través de la aplicación CBP One, es decir, cinco veces más que el promedio efectuado para el 2019; aunque cabe destacar que dichas citas suelen demorar, según han expuesto los usuarios.



















