Por Redacción YSKL
El Gobierno de la República de Costa Rica y el Gobierno de la República de El Salvador han suscrito un Memorándum de Entendimiento, cuyo objetivo es desarrollar acciones conjuntas en materia ambiental y energética.
Dicho documento, que fue declarado «en reserva total» en El Salvador, fue divulgado por un usuario de la red social X, identificado como Brandon Toruño, quien también compartió otros seis acuerdos establecidos entre ambas naciones.
El Memorándum se enmarca dentro de un Convenio Marco de Cooperación Bilateral firmado en 2005, que busca fortalecer la colaboración en áreas de interés común, como el medio ambiente y la transición energética.
En este sentido, las naciones han expresado su deseo de «ofrecer una formación eficiente en temas ambientales, cambio climático, transición energética, desarrollo y seguridad energética».
El acuerdo establece que las acciones a desarrollar incluirán el intercambio de experiencias y la investigación científica en temas ambientales, así como el impulso de proyectos conjuntos en el ámbito energético.
Se menciona que «el objetivo de este Memorándum de Entendimiento es realizar las gestiones que se consideren necesarias para desarrollar conjuntamente el impulso de acciones en materia ambiental y energética».
Las áreas de cooperación abarcan desde el turismo sostenible y la gestión ambiental hasta la electromovilidad y la planificación de redes eléctricas inteligentes.
Ambos países centroamericanos se comprometen a «fortalecer las capacidades en biocombustibles y combustibles sintéticos», así como a promover la capacitación de funcionarios y especialistas a través de talleres y seminarios.
La iniciativa también incluye disposiciones sobre la confidencialidad de la información compartida y establece que las diferencias que surjan en su interpretación serán resueltas de común acuerdo, atendiendo al espíritu de cooperación que ha motivado su firma.
Además, se aclara que este documento no tiene carácter vinculante y no generará derechos u obligaciones en el ámbito del Derecho Internacional.
El acuerdo entraría en vigor a partir de su firma y tendrá una duración de tres años, prorrogables por períodos iguales, siempre que los gobiernos lo notifiquen por escrito al menos 30 días antes de su finalización.















