Por Redacción YSKL
El Juzgado Cuarto Contra el Crimen Organizado de San Salvador ordenó la detención provisional de un sujeto acusado del delito de agrupaciones ilícitas tras ser identificado como presunto miembro activo de la estructura delictiva conocida como “La Raza”, que operaba en centros educativos del Área Metropolitana de San Salvador.
Abner Benaia Martínez Campos fue capturado el 23 de junio en la comunidad Nuevo Amanecer, en el distrito de San Martín, y según el requerimiento fiscal, en su celular se encontraron imágenes haciendo señas asociadas a la Mara Salvatrucha (MS-13) y contenido musical vinculado a dicha pandilla.
Además, la base de inteligencia policial lo identifica con el rango de “señor” dentro de La Raza y se le vincula a desórdenes registrados en el Instituto Nacional Francisco Menéndez (INFRAMEN).
El juez consideró que los indicios presentados por la Fiscalía General de la República (FGR) son suficientes para mantener la medida de prisión provisional y lo agrupó dentro del proceso penal abierto contra miembros de La Raza.
¿Qué es “La Raza”?
A finales de junio, el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, confirmó la captura de 48 jóvenes, en su mayoría mayores de edad, acusados de intentar reactivar la pandilla estudiantil “La Raza” en cuatro institutos públicos del área metropolitana, incluyendo el INFRAMEN.
La investigación, coordinada con la FGR, reveló que esta estructura poseía jerarquías internas y desarrollaba actividades delictivas como amenazas a docentes, distribución de droga, falsificación de moneda y reclutamiento de estudiantes.
Además, se identificaron casos de abuso sexual, planificación de homicidios contra policías escolares y situaciones de riesgo para alumnas, algunas de ellas en estado de embarazo sin conocimiento de sus familiares.
Los institutos intervenidos fueron el INFRAMEN, Instituto Nacional Albert Camus, Instituto Nacional Técnico Industrial (INTI) y el Instituto Nacional Acción Cívica Militar.
La Fiscalía afirmó que los jóvenes intentaban ocupar espacios dejados por otras pandillas y ponían en riesgo a la comunidad educativa.



















