Por Redacción YSKL
El ministro de Defensa, René Francis Merino Monroy, aseguró que los resultados obtenidos con el régimen de excepción respaldan su continuidad.
“Claro, bueno, es que los resultados nos indican. Hacer cambios hacia el pasado nos va a llevar al pasado”, señaló, este lunes, en la entrevista Frente a Frente.
En ese sentido, explicó que la delincuencia aprovechaba vacíos legales en el sistema judicial, lo que permitía a los pandilleros fortalecerse.
Merino Monroy señaló que el objetivo final del plan operativo contra las pandillas es eliminar su presencia en el país.
“El estado final deseado de este diseño operacional para la guerra contra las pandillas es El Salvador libre de maras y pandillas. Cuando estemos así, se habrá cumplido la misión”, afirmó, y agregó que lograr este objetivo requiere medidas adicionales más allá de la presencia policial y militar, involucrando a otras instituciones del Estado.
Recuperación del control territorial
El ministro señaló que la policía y las fuerzas de seguridad recuperaron el territorio previamente dominado por pandillas, aunque aún existen remanentes que se esconden en áreas rurales y urbanas.
“Todavía encontramos a muchos que, a pesar de la forma tan rigurosa en que se les está tratando, no renuncian a su sentir pandillero”, afirmó, al tiempo que destacó la importancia de la denuncia ciudadana para ubicar y detener a los individuos que permanecen activos.
Merino Monroy describió que algunos pandilleros adoptan nuevas formas de ocultamiento, incluso modificando su apariencia y estilo de vida.
“Hay algunos en mangas largas (…) algunos licenciados ciudadanos que han pertenecido a las pandillas, y entonces ellos mandaron a mucha gente a estudiar que ahora no parecen”, explicó.
La policía realiza investigaciones detalladas para identificarlos y coordinar operativos junto a unidades especializadas.
Estrategia de cercos de seguridad
El ministro indicó que los cercos de seguridad se establecen para extraer pandilleros de zonas específicas, ajustando la cantidad de efectivos conforme se cumplen los objetivos.
“Ahora, el más reciente es el que tenemos en San Bartolo, que está vigente todavía. Estamos trabajando todavía, pero en la medida que se va logrando el objetivo, se van reduciendo los efectivos, pero siempre dejamos presencia en esos lugares”, dijo.
Merino Monroy explicó que la seguridad se ajusta constantemente con base en análisis diarios realizados por la policía y el Ministerio de Seguridad y Justicia.
Esto permite realizar operativos puntuales junto a la Fiscalía General de la República y evaluar la eficiencia de cada acción.
El ministro recordó la evolución de la violencia en el país, agregando que “en el año 2015 tuvimos una tasa de homicidios arriba de 105 por cada 100,000 habitantes. El año pasado finalizamos con una tasa de homicidios de 1.9 por cada 100,000 habitantes. Eso nos convirtió en el país más seguro del hemisferio occidental”.



















