Casi el 45 % de estudiantes de segundo y tercer año de bachillerato participan en programas de becas de la Dirección de Integración

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Imagen de referencia. Foto: Cortesía.

Por Redacción YSKL

Más de 18,000 estudiantes de segundo y tercer año de bachillerato están participando en los programas de la Dirección de Integración para acceder a becas universitarias, técnicas y vocacionales a partir de enero de 2026.

Según Alejandro Gutman, presidente de la autónoma, “casi el 45 % de jóvenes de todas las secciones de todos los grados del segundo año general y tercer año técnico o bachillerato están participando de estos procesos”.

Gutman explicó que la participación representa un hito para el país, ya que históricamente solo entre el 1 % y 5 % de los estudiantes de escuelas públicas podían acceder a estudios superiores.

“Lo que estamos tratando de hacer es que los chicos descubran sus vocaciones, elijan con libertad y tengan un futuro distinto”, indicó este lunes, en la entrevista Frente a Frente.

Convenios con universidades y empresas

El funcionario destacó la colaboración de distintas universidades, tanto públicas como privadas, en el proceso formativo. “Prácticamente están todas las universidades del país acompañando este proceso”, afirmó, y añadió que esta semana se firmarán convenios con empresas como Banco Agrícola y Holcim para complementar la formación de los estudiantes.

Gutman resaltó el papel de maestros, directores, padres de familia y medios de comunicación en el acompañamiento de los jóvenes, y señaló que “las universidades hacen un esfuerzo económico compartido con el Estado”, cubriendo aproximadamente el 50 % de los costos de cada beca.

Proceso formativo como base de acceso

El programa busca no solo garantizar el ingreso a la educación superior, sino también reducir la deserción.

“No queremos una puerta giratoria, que el joven del bachillerato ingrese a la universidad para que salga a los 10 días, eso no tiene ningún sentido”, expresó Gutman en ocasiones anteriores.

Los estudiantes deben cumplir con actividades específicas según el tipo de formación deseada:

  • Universidades: promedio mínimo de 7, asistencia obligatoria a refuerzos en matemáticas y lenguaje los sábados, seis actividades formativas adicionales y el curso “ADN de la pobreza y la cultura de la integración”.
  • Escuelas técnicas (1 a 3 años): promedio mínimo de 6, cuatro actividades formativas y el curso “ADN de la pobreza y la cultura de la integración”.
  • Cursos vocacionales (1 a 5 meses): promedio mínimo de 6, participación en dos actividades formativas y el curso “ADN de la pobreza y la cultura de la integración”.

Actividades de acompañamiento y motivación

  • Refuerzos escolares los sábados de 8 a 12 del mediodía
  • Visitas a universidades, empresas y museos
  • Participación en voluntariado y cursos de capacitación

Gutman aseguró en julio de este año que el objetivo del programa es generar un cambio cultural que motive a los jóvenes a estudiar, y resaltó que se realizan visitas semanales a escuelas para incentivar la participación.

“Hoy hay 25 rutas que salen a distintas escuelas del país con jóvenes nuestros, con gente nuestra de la Dirección de Integración, becados, etcétera, para convencer, para enamorar a que participen de todo ese proceso”, explicó.

El funcionario agregó que los estudiantes que participan en el programa adquieren herramientas académicas y vocacionales que les permiten elegir su futuro de manera libre y mejorar su preparación para la educación superior.