El Salvador alcanza nivel de baja fecundidad en América Latina, aunque mantiene retos en embarazo adolescente, según estudio del UNFPA

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Por Redacción YSKL

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) presentó, durante la Semana de la Evidencia organizada por FUNDAUNGO, el estudio “Dinámicas poblacionales, embarazo adolescente y desafíos para la inclusión sociolaboral”, en el que destacó que El Salvador ya forma parte del grupo de países latinoamericanos con baja fecundidad, pero aún enfrenta retos en materia de embarazo adolescente y participación económica juvenil.

De acuerdo con el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (UNDESA, 2024), 13 países de América Latina presentan una tasa global de fecundidad por debajo del nivel de reemplazo (2.1 hijos por mujer).

La nación salvadoreña se ha incorporado a este grupo junto con Chile, Costa Rica, Uruguay, Cuba, Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú, Belice y Venezuela.

El país es el único de la región norte de Centroamérica con este nivel de fecundidad, aunque se encuentra en un contexto económico distinto al de otros.

El Salvador tiene el ingreso per cápita más bajo de los países latinoamericanos de baja fecundidad (5,391.1 dólares), según el Banco Mundial.

El UNFPA explicó que la baja fecundidad en varios países del mundo está asociada a “restricciones económicas, dificultades de acceso y calidad del empleo, condiciones precarias de vivienda, incertidumbre sociopolítica y ausencia de pareja”.

Avances y desafíos en embarazo adolescente

A pesar de la disminución sostenida de la fecundidad general, el país mantiene altos niveles de nacimientos en adolescentes.

El informe del UNFPA ubica a El Salvador entre los 10 países con baja fecundidad que registran los mayores porcentajes de nacimientos en madres de 10 a 19 años en 2024.

Entre 2015 y 2024, el país logró una reducción de 60.7 % en el embarazo adolescente:

  • 70.2 % menos en niñas de 10 a 14 años.
  • 58.5 % menos en jóvenes de 15 a 19 años.

El estudio advierte, sin embargo, que el ritmo de reducción ha disminuido, ya que “las adolescentes que aún enfrentan embarazos viven en condiciones estructurales más complejas, lo que requiere intervenciones más focalizadas e integrales”.

Desigualdades territoriales, participación económica y exclusión escolar

Según el Censo 2024, una de cada 25 niñas y adolescentes de 10 a 19 años ya es madre, cifra que aumenta a una de cada 20 en las zonas rurales.

Además, el estudio evidencia una conexión directa entre embarazo adolescente y uniones tempranas, ya que 28.8 % de las mujeres de 15 a 19 años ha tenido experiencia conyugal y 19.9 % ya ha sido madre.

La información del UNFPA revela que 35.3 % de las adolescentes entre 15 y 19 años participa en la actividad económica, aunque muchas en condiciones de vulnerabilidad.

60.4 % de las jóvenes en exclusión escolar tiene una carga familiar anticipada, mientras que 49.1 % no estudia y forma parte de la fuerza laboral, 21 % no estudia y vive en unión conyugal, y 17.4 % no estudia y ya es madre adolescente.

Contexto internacional

A nivel global, más del 50 % de los países presentan tasas de fecundidad por debajo del nivel de reemplazo, según UNDESA (2024).

El Estado de la Población Mundial 2025 del UNFPA señala que la verdadera crisis no radica en la baja fecundidad, sino en “alcanzar la libertad reproductiva en un mundo de cambios”, un desafío que también enfrenta El Salvador en su transición demográfica.