Incertidumbre en la construcción y las celebraciones: El efecto colateral de las nuevas medidas migratorias según líderes salvadoreños en Boston

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Foto: Cortesía.
Foto: Cortesía.

Por: Redacción YSKL

Los salvadoreños radicados en diversas ciudades de los Estados Unidos han manifestado que el cierre del año 2025 y el inicio de 2026 han estado marcados por una profunda tristeza y temor debido a las agresivas medidas migratorias implementadas desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.

En una entrevista concedida a Radio YSKL, Gloria Ramírez, líder de la comunidad salvadoreña en Boston, Massachusetts, relató el impacto emocional que estas políticas han tenido en la vida cotidiana de los compatriotas quienes no pudieron celebrar las festividades de fin de año por el miedo constante a ser arrestados. Conmovida hasta las lágrimas al hablar de la realidad que están enfrentando, afirmó que desde el 20 de enero de 2025 comenzó un peregrinaje no solo para la comunidad latina sino para toda la inmigración en el país.

Este año, la población hispana y sobre todo la indocumentada, no asistió a las iglesias ni realizó sus actividades culturales habituales por la falta de recursos y el miedo a salir a las calles. «Lo más desgarrador es ver la cantidad de videos de padres que fueron separados de sus hijos, porque serán deportados, dejando a los niños en un destino incierto».

Esta crisis humanitaria denunciada por las organizaciones comunitarias coincide con un endurecimiento en las tácticas de detención y expulsión. Mientras que en el primer semestre de 2025 las cifras oficiales de la Dirección General de Migración y Extranjería registraron 5,551 retornos desde Estados Unidos lo que representaba una baja temporal en comparación con 2024 la tendencia cambió drásticamente con el avance del mandato republicano.

Informes de finales de 2025 indican que el gobierno de Trump ha logrado aumentar la efectividad de las órdenes de expulsión mediante el uso de militares en funciones judiciales alcanzando una tasa de deportación del 78% en los casos juzgados. Al cierre de 2025 más de 605,000 personas habían sido expulsadas de Estados Unidos y unos 1.9 millones optaron por la autodeportación ante la presión del sistema.

La incertidumbre se extiende también al ámbito económico y laboral en estados clave para la migración. Ramírez detalló que en un reciente viaje a Florida observó que todas las construcciones están paradas lo que plantea la interrogante de quién realizará esos trabajos esenciales si la fuerza laboral migrante es removida.

A pesar de que el Estatus de Protección Temporal (TPS) para El Salvador fue extendido técnicamente hasta septiembre de 2026 la retórica oficial y las redadas masivas donde ya no se arresta a una persona sino a grupos de hasta cien individuos han generado un ambiente donde los salvadoreños sienten que ya no pueden vivir.

La comunidad inicia así el año 2026 con la esperanza puesta en la fe pero bajo la sombra de una política de separación familiar que Ramírez califica como «lo más horrible que se le puede hacer a un ser humano».