El Consejo Mundial de Iglesias realiza jornada de Oración por la unidad de los cristianos en 2026

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Foto: Cortesía.
Foto: Cortesía.

Por: Redacción YSKL

Diversas iglesias del país se congregaron en la capilla martirial San Óscar Arnulfo Romero, ubicada en el Hospital Divina Providencia, para celebrar la jornada de oración por la unidad de los cristianos de 2026. Este evento, organizado por el Consejo Mundial de Iglesias y el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, sirvió como plataforma para que los líderes religiosos expresaran su preocupación ante los desafíos sociales, políticos y humanitarios que atraviesa la sociedad salvadoreña en la actualidad.

Durante la jornada, el obispo David Alvarado, representante de la Iglesia Anglicana, denunció situaciones críticas como el despido masivo de trabajadores en el sector salud ocurrido el pasado mes de diciembre, así como el deterioro ambiental en zonas como Ciudad Versalles y la finca El Espino. Asimismo, el obispo hizo énfasis en la vulnerabilidad de los migrantes salvadoreños en Estados Unidos, señalando que enfrentan persecución y un trato criminalizado por parte de las autoridades migratorias. Alvarado instó a las iglesias a ser constructoras de paz y a mantener un diálogo fraterno basado en el amor para responder a los desafíos nacionales e internacionales.

Por su parte, la obispa Guadalupe Cortez, de la Iglesia Luterana, lamentó la profunda división que percibe en el país y exhortó a la comunidad cristiana a fortalecer su fe para incidir en la realidad nacional. Cortez subrayó que la unidad debe conducir a una paz con justicia social, la cual solo es posible mediante el respeto, la tolerancia y una transparencia sincera en las acciones sociales. Su mensaje final se centró en la necesidad de que los cristianos sean fieles al mandamiento del amor mutuo como herramienta de transformación.

El encuentro concluyó con un consenso entre las distintas denominaciones sobre su identidad como una sola familia en la fe, reafirmando su compromiso de ser un signo de esperanza y reconciliación para El Salvador. Los participantes coincidieron en que la solidaridad y el compromiso con los sectores más vulnerables de la población son pilares fundamentales para superar la crisis actual y construir un futuro más equitativo para todos los salvadoreños.