El Museo de la Palabra y la Imagen conmemora 30 años de labor histórica y rescate documental

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Foto: Cortesía.
Foto: Cortesía.

Por: Redacción YSKL

El Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI) celebra este mes de enero su trigésimo aniversario de fundación consolidándose como una institución fundamental para el rescate del patrimonio y la memoria histórica de El Salvador. La conmemoración coincide con el 93 aniversario de la insurrección campesina e indígena de 1932, un evento que el museo documenta exhaustivamente para ofrecer a las nuevas generaciones una visión profunda sobre las causas y consecuencias de este doloroso episodio nacional.

A través de la exposición titulada «1932, Cicatriz de la Memoria», el MUPI presenta una narrativa construida a partir del testimonio oral de ochenta ancianos y ancianas que sobrevivieron a la represión militar.

Carlos Henríquez Consalvi, fundador del museo, explica que esta muestra busca visibilizar los orígenes de la violencia y la desigualdad económica en el país, incorporando además una perspectiva de género que indaga sobre el destino de las mujeres, viudas e hijas tras el fusilamiento de miles de hombres durante el levantamiento.

Además de la temática de 1932, el museo custodia importantes archivos de figuras emblemáticas del siglo XX. Entre su acervo destaca la obra de Salvador Salazar Arrué, conocido como Salarrué, y el rescate de la historia de mujeres que fueron invisibilizadas por la historiografía oficial, como Amparo Casamalhuapa y Prudencia Ayala, esta última recordada por su histórica postulación a la presidencia de la República en 1930.

«Cualquier estudiante que venga va a encontrar en este momento once exposiciones» señaló Consalvi, destacando también la existencia de un archivo de cuatrocientas fotografías a color de la juventud de San Óscar Arnulfo Romero.

Recientemente, la institución ha enriquecido su colección con una donación de alto valor simbólico consistente en un fragmento de la vestimenta que portaba Monseñor Romero el día de su asesinato.

Con tres décadas de trabajo en la producción de libros, películas y exhibiciones, el MUPI ha recogido la identidad salvadoreña e invita a docentes y padres de familia a acercar a la niñez a estos espacios para fortalecer el conocimiento de la historia contemporánea del país.