Primer día de escuela implica un proceso de adaptación emocional para niños y familias, señalan especialistas

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Imagen de referencia. Foto: Cortesía.

Por Redacción YSKL

El inicio de la educación inicial o del kínder representa un cambio significativo para los niños, quienes por primera vez se separan de su entorno habitual y comienzan un proceso educativo formal.

Especialistas en psicología advierten que esta etapa puede generar incomodidad y reacciones emocionales diversas, por lo que la preparación previa y el acompañamiento familiar resultan determinantes.

La profesional de la Fundación de Psicología para una Vida y Mente Sana (FUNPSISAN), Iris Aquino, explicó a YSKL que salir del hogar, un espacio que los niños perciben como seguro, implica un ajuste importante en sus rutinas y vínculos.

Por ello, considera clave que los padres anticipen el cambio y expliquen a los infantes qué encontrarán en el centro educativo.

“Vas a un ambiente nuevo, vas a estar con otros niños, vas a tener una maestra”, señaló, al referirse a la importancia de contextualizar la experiencia desde casa.

Preparación previa y ambiente familiar

Antes del inicio de clases se pueden aplicar estrategias sencillas en el hogar, como actividades lúdicas y educativas, para facilitar la transición, indicó Aquino.

Añadió que el entorno familiar debe favorecer la comunicación y la escucha activa, evitando situaciones de violencia y promoviendo un clima de confianza.

“Es importante que el ambiente en casa sea un ambiente adecuado, donde se promueva la comunicación”, afirmó.

La especialista también subrayó que, si los padres identifican conductas persistentes de malestar o signos que llamen la atención, es recomendable buscar orientación profesional para recibir acompañamiento psicológico oportuno.

Elementos que influyen en la adaptación al kínder

Entre los factores que pueden incidir en el proceso de adaptación se encuentran:

  • Cambio de rutina y horarios
  • Separación temporal del entorno familiar
  • Interacción con otros niños y figuras de autoridad
  • Nivel de apego con los padres

Diferentes formas de expresar las emociones

De acuerdo con Aquino, alrededor de los 4 años las emociones se manifiestan de manera distinta, y no siempre a través del lenguaje verbal. Por ello, señaló que es normal que algunos niños lloren durante los primeros días de kínder, una reacción que suele ser transitoria mientras se adaptan al nuevo entorno.

La psicóloga recomendó que los padres mantengan una presencia constante en el proceso, interesándose por las experiencias diarias de sus hijos.

“Preguntarles cómo te fue, qué hiciste, qué cosas no te gustaron”, dijo, al tiempo que destacó la importancia de integrarlos con otros niños para fortalecer la socialización.

Acompañamiento también para los padres

La adaptación, agregó Aquino, no solo es un proceso para los niños, sino también para las familias.

Los padres deben estar preparados para enfrentar esta etapa sin frustración, reconociendo que cada niño aprende y reacciona de forma distinta, indicó la experta.

“No todos reaccionan de igual forma, por lo tanto, los padres deben tener paciencia”, sostuvo.

Asimismo, resaltó el valor de reconocer los logros cotidianos de los niños mediante pequeños gestos, ya que esto contribuye al desarrollo del autoconcepto y la autoestima desde edades tempranas.

El primer día de clases marca el inicio del proceso educativo formal y, aunque puede implicar llanto o resistencia inicial, especialistas coinciden en que una preparación adecuada y un acompañamiento constante facilitan una adaptación progresiva al entorno escolar.