Por: Redacción YSKL
La industria de la construcción en El Salvador mantiene una trayectoria de crecimiento sostenido que se ha consolidado desde 2019, proyectando que el año 2025 marcará un hito histórico para el sector.
Según declaraciones de José Velásquez, presidente de la Cámara Salvadoreña de la Construcción (CASALCO), se estima que la inversión total entre la obra pública y privada rondará los 2,800 y 3,000 millones de dólares.
Este dinamismo responde a un incremento en la actividad que podría situarse entre el 25% y el 30%, a la espera de que los datos oficiales confirmen el cierre de este ciclo de expansión.
Este auge económico se fundamenta en la mejora en los índices de seguridad nacional, lo cual ha permitido ampliar las zonas de desarrollo y diversificar los tipos de proyectos ejecutados en todo el territorio.
«Muy importante también el acompañamiento de las instituciones gubernamentales, cuya gestión ha facilitado la agilización de trámites y procesos administrativos necesarios para la puesta en marcha de nuevas obras», expresó.
Otro indicador del crecimiento es el aumento del 30% en la importación de materiales de construcción a través del Puerto de Acajutla, manteniendo precios estables tras las fluctuaciones experimentadas en el periodo de pospandemia.
El impacto positivo del sector también se refleja en la generación de empleo, con una estimación de 165,000 puestos de trabajo entre directos e indirectos.
Ante la alta demanda de personal, la gremial ha enfatizado la importancia de atraer y formar a las nuevas generaciones en oficios y carreras técnicas relacionadas con la edificación.
Con una visión optimista, las proyecciones para el año 2026 sugieren que el crecimiento continuará superando los niveles alcanzados en 2025, consolidando a la construcción como uno de los motores principales de la economía salvadoreña.


















