Por: DW
Dos barcos mexicanos cargados con 814 toneladas de ayuda humanitaria, entre alimentos y otros productos, llegaron este jueves al puerto de La Habana, en pleno bloque petrolero de Estados Unidos a la isla. Además, el Gobierno de Chile confirmó que también enviará en los próximos días un aporte para enfrentar lo que Santiago calificó como «un drama humanitario”.
Los buques mexicanos Papaloapan e Isla Holbox son navíos de apoyo logístico de la Marina de México y cargan alimentos de primera necesidad, como leche líquida y en polvo, productos cárnicos, galletas, frijoles, arroz, atún, sardinas y aceite vegetal, así como artículos de higiene personal. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, anunció que habrá un segundo envío.
México indicó que este envío era un símbolo de «solidaridad y ayuda humanitaria» en medio de sus gestiones para apoyar a Cuba una vez que detuvo sus envíos de crudo después de la orden ejecutiva del presidente estadounidense, Donald Trump, que amenazaba con aranceles a los países que suministrasen petróleo a la isla. Además, México cuenta con una reserva de 1.500 toneladas de leche y frijoles «pendientes de ser enviadas” a la isla.
También Chile
El Gobierno cubano ha agradecido a México su apoyo, mientras Estados Unidos incrementa la presión contra el régimen de La Habana. «Gracias México. Por la solidaridad, el afecto, el abrazo siempre cálido a Cuba», escribió en redes sociales esta semana el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
El arribo de los buques se produce mientras México sigue negociando una eventual entrega de petróleo a la isla sin ser sancionado por Estados Unidos. La escasez de combustible tiene a buena parte de la población cubana sin suministro eléctrico.
En tanto, el Gobierno de Chile informó que también enviará ayuda humanitaria a Cuba.
«Estamos decididos a prestar ayuda humanitaria para el pueblo de Cuba. Queremos hacerlo por la vía en que siempre ha trabajado la cancillería: a través de un fondo especial”, dijo en rueda de prensa el canciller chileno, Alberto van Klaveren, quien calificó la situación en la isla caribeña de «drama humanitario».



















