Corresponsabilidad en el hogar, un desafío cultural pendiente en El Salvador; CEMUJER destaca invisibilización del trabajo doméstico femenino

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Por Redacción YSKL

El aporte de las mujeres en la sociedad ha sido constante, aunque en muchos casos invisibilizado, afirmó a YSKL, la representante del Instituto de Estudios de la Mujer “Norma Virginia Guirola de Herrera” (CEMUJER), Ima Guirola.

Al respecto, subrayó la necesidad de avanzar hacia una corresponsabilidad real en las tareas de cuidado y en la vida familiar.

“Las mujeres siempre hemos estado en primera línea en la historia, aunque hemos estado muchísimas veces invisibilizadas”, expresó Guirola, en la entrevista PUNTO DE VISTA al enumerar la participación femenina en ámbitos científicos, comunitarios, empresariales, educativos y de salud.

Trabajo no remunerado y doble parámetro

Persiste un “doble parámetro” en la sociedad que mide a las mujeres con criterios distintos y les asigna múltiples responsabilidades, indicó Guirola.

Actividades domésticas como cocinar, lavar, planchar o cuidar a niñas y niños constituyen trabajo, aunque en la mayoría de los casos no sea remunerado.

“Lavar los platos es trabajo, planchar es trabajo, cocinar es trabajo (…) pero muchísimas veces no remunerado”, afirmó.

En ese sentido, planteó que estas tareas deben analizarse desde una perspectiva de corresponsabilidad.

“No es solo una responsabilidad de las mujeres, sino de los hombres también y debe ser compartida”, sostuvo, y añadió que no se trata de que la pareja “ayude”, sino de asumir que “hay una tarea y esa tarea es una responsabilidad de ambos”.

Avances normativos y desafíos culturales

Existen avances en el plano formal, como la conformación de la Red por la Corresponsabilidad de los Cuidados, integrada por distintas organizaciones sociales y académicas, y el desarrollo de políticas públicas en la materia, señaló la representante de CEMUJER.

No obstante, consideró que en el ámbito cultural aún hay rezagos. Indicó que las mujeres han ingresado a espacios públicos tradicionalmente vedados, mientras que a los hombres “todavía les cuesta un poco irrumpir en estos otros espacios y asumirse como parte de la familia”.

Guirola planteó que el diálogo es un elemento central para compartir responsabilidades en el hogar.

“El diálogo significa la comunicación con respeto, una comunicación además asertiva”, señaló.

Condiciones para una comunicación corresponsable:

  • Fortalecimiento de la autoestima.
  • Comunicación asertiva.
  • Escucha activa.
  • Respeto mutuo.
  • Diálogos intergenéricos e intergeneracionales.

Comunicación y prevención de la violencia

Expresiones como el insulto, la burla o la ofensa constituyen formas de violencia y dificultan la convivencia, advirtió Guirola.

Sostuvo que el fortalecimiento de la autoestima permite asumirse como “sujetas de derechos” y mantener el respeto en las diferencias.

También señaló que el uso excesivo de redes sociales puede debilitar la comunicación directa en las familias.

“Perdemos de vista la comunicación. El mirarnos a los ojos es una maravilla”, comentó.