Por: Redacción YSKL. –
Habitantes de al menos cinco comunidades cercanas al Lago de Coatepeque expresaron su preocupación por los posibles impactos ambientales de un mega proyecto inmobiliario que contempla la construcción de más de 40 torres de apartamentos en un área de aproximadamente 120 manzanas. De acuerdo con organizaciones locales, el desarrollo urbanístico incluiría más de 6,000 unidades habitacionales que podrían albergar entre 20,000 y 25,000 nuevos residentes en la zona.
Representantes de organizaciones como la Fundación Coatepeque señalaron que un proyecto de esta magnitud podría generar efectos severos en el ecosistema del lago, considerado el cuarto reservorio de agua dulce más grande del país y uno de los más frágiles.
El Lago de Coatepeque posee cerca de 2.5 billones de litros de agua y forma parte de una cuenca endorreica, es decir, no cuenta con salida superficial, lo que hace que su equilibrio hídrico dependa de procesos naturales limitados.
Según datos expuestos por las organizaciones, actualmente el 65.22% del agua del lago se pierde por evapotranspiración y el 33.33% por trasvase subterráneo, lo que deja un margen mínimo disponible para consumo humano. Además, más de 7,000 personas habitan en sus alrededores y más de la mitad depende directamente de este cuerpo de agua, debido a la falta de sistemas formales de agua potable, saneamiento y tratamiento de aguas residuales en varias comunidades.
El gerente de la Mancomunidad Trinacional Fronteriza del Río Lempa, Héctor Aguirre, afirmó que los estudios de impacto ambiental relacionados con el proyecto no han sido presentados públicamente a las comunidades, lo que ha generado incertidumbre sobre sus posibles efectos.
“Consideramos que ese estudio de impacto ambiental realmente no fue socializado, no fue informado ni facilitado como debió haberse hecho… no ha habido una consulta pública como la ley lo establece”, señaló Aguirre.
¿Cómo podría verse afectado el ecosistema del Lago de Coatepeque si aumenta la urbanización en sus alrededores sin estudios ambientales suficientemente evaluados?
Entre los principales riesgos identificados por las organizaciones se encuentran el crecimiento demográfico acelerado en una zona que ya presenta limitaciones de infraestructura, el estrés hídrico derivado de la perforación de pozos profundos para abastecer el complejo habitacional, así como el posible colapso de la infraestructura vial y de los sistemas de manejo de desechos y aguas residuales.
También advirtieron sobre un posible impacto ecológico irreversible, que incluiría la pérdida de cobertura boscosa en un corredor biológico estratégico de la cuenca, lo que podría aumentar la erosión del suelo, la sedimentación en el lago y el riesgo de deslizamientos. El biólogo de la Fundación Coatepeque, Rubén Sorto, explicó que las 120 manzanas donde se proyecta la construcción corresponden a suelos jóvenes de origen volcánico que facilitan la infiltración de agua hacia la cuenca, por lo que cualquier alteración del terreno podría afectar el equilibrio hídrico del lago.
Sorto también advirtió sobre posibles afectaciones a la biodiversidad del área, entre ellas la ruptura de corredores de fauna, la tala de árboles de más de 100 especies y cambios significativos en el uso del suelo, lo que podría repercutir tanto en la flora y fauna como en las comunidades que dependen del ecosistema.
Las organizaciones ambientalistas y representantes comunitarios señalaron que su postura no es de oposición al desarrollo económico de la zona, sino una demanda para que cualquier proyecto cumpla con criterios de viabilidad técnica y sostenibilidad ambiental. “No estamos diciendo no al desarrollo. Estamos diciendo sí a un desarrollo responsable, planificado y compatible con la conservación de la biodiversidad de la cuenca”, indicaron en un comunicado.
Las comunidades anunciaron que agotarán las instancias legales correspondientes para solicitar una revisión de los estudios de impacto ambiental y asegurar que cualquier desarrollo inmobiliario en la zona sea compatible con la conservación del Lago de Coatepeque y la protección de su ecosistema.















