Por: Redacción YSKL. –
El presidente de la República, Nayib Bukele, respondió a los cuestionamientos de organismos internacionales sobre las recientes reformas que permiten la cadena perpetua para menores de edad, defendiendo la medida como una respuesta a la experiencia histórica de violencia que ha enfrentado El Salvador.
A través de una publicación en la red social X, el mandatario hizo referencia a la aprobación de la Ley del Menor Infractor el 27 de abril de 1994, tras el fin del conflicto armado, señalando que dicha normativa se implementó bajo recomendaciones internacionales. Según Bukele, esta legislación facilitó posteriormente que estructuras criminales reclutaran a menores de edad, al considerar que existía un marco legal permisivo.
El presidente también mencionó las deportaciones de salvadoreños desde Estados Unidos en la década de 1990, durante la administración de Bill Clinton, afirmando que estos grupos encontraron en el país condiciones que favorecieron la expansión de las pandillas, las cuales —según indicó— llegaron a convertirse en organizaciones altamente violentas que afectaron gravemente a la población.
“Y, por supuesto, los pandilleros recién llegados empezaron a reclutar casi exclusivamente a menores de edad, todos capaces de cometer crímenes atroces con el único riesgo de TAL VEZ enfrentar una PENA MÍNIMA en un centro light, donde incluso llegaban a matar y violar a otros menores que solo habían cometido delitos menores y que sí hubieran podido ser reformados”, señaló Bukele.
En su mensaje, Bukele sostuvo que el país vivió una etapa marcada por altos niveles de criminalidad, desplazamientos y control territorial por parte de estructuras delictivas, lo que, a su juicio, justifica la adopción de medidas más severas en el ámbito penal.
El mandatario rechazó las críticas internacionales y aseguró que El Salvador no retomará políticas del pasado, reiterando su postura de mantener estrategias enfocadas en el combate a la criminalidad.
“Así que no, muchas gracias. Llévense sus experimentos sociales a otros países que no hayan sufrido lo que nosotros hemos sufrido; tal vez ellos les crean (ojalá que no). Nosotros no vamos a volver al pasado”, puntualizó el presidente en su publicación de X.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) expresó su preocupación por las recientes reformas a la Constitución de la República y a la Ley Penal Juvenil en El Salvador, las cuales permiten la imposición de penas de por vida a menores de edad. Según el organismo, estas modificaciones contravienen la Convención sobre los Derechos del Niño y estándares internacionales en materia de derechos humanos.
La portavoz del organismo, Marta Hurtado, en representación del alto comisionado Volker Türk, instó al Estado salvadoreño a “revisar con prontitud los preocupantes cambios constitucionales y legales adoptados”, al considerar que la cadena perpetua para niños y niñas desde los 12 años vulnera sus derechos y limita las posibilidades de rehabilitación y reintegración social.


















