Por Redacción YSKL
Argentina participará en la misión Artemis II de la NASA mediante el envío de un microsatélite, en el marco del regreso de vuelos tripulados alrededor de la Luna después de más de cinco décadas.
“Argentina va a estar participando en la primera misión tripulada a la Luna después de más de 50 años”, afirmó Gabriel Sanca, investigador vinculado al proyecto.
Participación internacional en la misión
La expedición, que incluye a cuatro astronautas, contará también con la participación de países invitados que aportan desarrollos tecnológicos. Entre ellos figuran Alemania, Corea del Sur, Arabia Saudita y Argentina, que integrará la misión con el satélite Atenea.
Este dispositivo, de tipo CubeSat 12U y con dimensiones aproximadas de 30 x 20 x 20 centímetros, fue diseñado y construido en el país con apoyo de universidades públicas e instituciones articuladas por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
Objetivos del satélite Atenea
El proyecto forma parte de la carga secundaria del cohete, es decir, espacios disponibles que son utilizados para experimentos adicionales sin afectar la misión principal.
“El Proyecto Atenea es un proyecto de demostración tecnológica. Queremos probar tecnología desarrollada localmente”, explicó Juan Pablo Cuesta González, líder del proyecto.
Entre los objetivos se encuentran la recolección de datos y la validación de sistemas en condiciones espaciales, incluyendo comunicación a grandes distancias, estimadas en hasta 70,000 kilómetros de la Tierra.
Experimentos incluidos en Atenea
- Medición de radiación en órbitas específicas
- Evaluación de fotomultiplicadores de silicio para detectar niveles bajos de luz
- Pruebas de una computadora de abordo desarrollada localmente
- Ensayos de sistemas de comunicación en el espacio
Desarrollo y pruebas del proyecto
El satélite fue sometido a diversas pruebas antes de su integración, incluyendo ensayos de vibración, vacío y transmisión de datos.
“Hicimos ensayos de comunicación (…) y de qué pasa si pierdo un paquete de datos”, detalló Sanca.
El desarrollo se realizó en un plazo ajustado a los tiempos de la misión, con la participación de un equipo de entre 60 y 70 personas, en su mayoría estudiantes.
Cooperación con la NASA
La participación argentina se enmarca en una relación de cooperación con la NASA que se remonta a la década de 1990.
“Se ha trabajado mucho con ellos (…) y en 2023 también se firmaron los acuerdos Artemisa”, señaló Cuesta González.
Próximos pasos
Una vez lanzado, se espera que el satélite sea liberado en el espacio y comience a operar fuera de la órbita baja terrestre, generando información útil para el desarrollo tecnológico.
La misión Artemis II forma parte de los planes de exploración lunar de la NASA, que incluyen futuras misiones y la posibilidad de establecer presencia humana sostenida en la Luna.



















