Usulután es la zona más infestada por gusano barrenador, dicen agricultores

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Ganado bovino. Foto: Cortesía.
Ganado bovino. Foto: Cortesía.

Por Redacción YSKL

Usulután se ha identificado como la zona más afectada por el gusano barrenador, el cual ya se encuentra presente en los 14 departamentos de El Salvador, según informó Mateo Rendón, coordinador de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena.

Esta plaga llegó a territorio salvadoreño en diciembre de 2024, ingresando inicialmente a Sociedad, Morazán.

Rendón explicó que el gusano barrenador tiene la capacidad de volar hasta 200 kilómetros y es atraído por heridas de animales de sangre caliente, lo que complica su control.

«Lo que hicimos fue alertar a los ganaderos para que estuvieran vigilantes de su ganado», expresó, este martes, en la entrevista Frente a Frente.

Recalcó que en cuestión de segundos la mosca puede depositar sus huevos en heridas abiertas.

La plaga ha generado preocupación no solo por los daños en el ganado, sino también por la posible afectación a la salud pública. El ganadero advirtió sobre el riesgo de consumir carne infestada.

«Usted llega a comprar y le digo: ‘Tengo carne de novillo.’ Y bueno, la carne es rica, pero viene de que murió del gusano regador o lo sacrificaron antes de que se muriera. Entonces, allá no se controla», ejemplificó.

La expansión del gusano barrenador ha requerido la intervención del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que ha proporcionado medicamentos y apoyo técnico a los ganaderos, aseguró el ingeniero.

«Cuando un ganadero me habla y me dice: ‘Mateo, aquí creo que hay gusano.’ Entonces, inmediatamente le hablo al director de ganadería o al viceministro Óscar, y en cuestión de horas están los técnicos con el ganadero, curándolo», detalló Rendón.

Es importante la vigilancia constante por parte de los ganaderos, subrayó, ya que muchos dejan a sus animales en libre pastoreo y no detectan a tiempo las heridas que pueden ser aprovechadas por la mosca.

También señaló que la plaga podría llegar a áreas urbanas si no se toman medidas adecuadas.

«Imagínese si su niño tiene una herida y usted no se fija, esa mosquita ahí va, ahí va, flack, se la pone. Y cuando usted viene a ver, mi niño, ¿qué pasó? Ya tiene un montón de gusanos, porque aquí no respeta, no respeta», mencionó.

Por otro lado, el experto comentó sobre la posibilidad de utilizar moscas genéticamente modificadas para combatir la plaga, un método empleado en México.

Sin embargo, advirtió que sería necesario un esfuerzo regional para implementar esta estrategia de manera efectiva.