Por Redacción YSKL
Durante la presentación de su informe anual de gestión, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, afirmó que prefiere ser calificado como dictador antes que permitir el regreso de la violencia en el país.
«Prefiero que me llamen dictador a ver cómo matan a los salvadoreños en las calles», expresó al referirse a las críticas nacionales e internacionales por las políticas de seguridad implementadas en su administración.
“Dictador, dictador, dictador…”
Bukele sostuvo que no le afectan las etiquetas utilizadas por sectores críticos: “Me tienen sin cuidado que me llamen dictador”.
Indicó que esas afirmaciones contrastan con los resultados de las políticas de seguridad.
“Prefiero estos momentos cuando agarro el celular y veo dictador, dictador, dictador, dictador en las noticias y no ver asesinato, asesinato, asesinato, asesinato, asesinato.”
También destacó que su administración ha obtenido más logros que cualquiera en la historia del país.
“Contrario a las mentiras que ellos difunden día y noche, tenemos más resultados que cualquier otro gobierno en toda nuestra historia”.
Señalamientos a las democracias internacionales
Bukele cuestionó los criterios del índice de democracia publicado por The Economist, al señalar que países con monarquías hereditarias obtienen mayores puntuaciones que naciones con elecciones libres.
“Me pareció curioso que fueran monarquías hereditarias las más democráticas”, dijo, y agregó que “una cosa es que tengan mayor bienestar, otra cosa es que tengan mejor calidad de vida (…) pero no más democracia”.
Afirmó que algunos estándares internacionales son utilizados para ejercer presión sobre los países.
“Democracia, institucionalidad, transparencia, derechos humanos, estado de derecho… son términos que en la realidad solo se usan para mantenernos sometidos”, aseveró.
Diferencias entre el antes y el ahora, según Bukele
- Antes, «las calles estaban controladas por pandillas» y los gobiernos «eran meros administradores del miedo».
- La democracia anterior, dijo, «era tener hospitales de lámina podrida sin mantenimiento».
- Sobre los desaparecidos, afirmó que “un 90 % de esos desaparecidos eran homicidios disfrazados” y estimó que “la cifra real de homicidios es de arriba de 200,000 salvadoreños asesinados por las pandillas”.
Críticas al sistema judicial ante un caso reciente
El presidente también hizo referencia al caso de un joven capturado durante el régimen de excepción en 2022, quien luego fue liberado y habría cometido un homicidio en mayo de este año.
“Era menor de edad, no tenía tatuajes, no tenía antecedentes penales (…) pero sabíamos que era pandillero por las investigaciones”, explicó.
Bukele señaló que, tras cumplir dos años en una correccional de menores, “el 28 de mayo de este año, un año después de haber salido libre, asesinó a un ex cabo de la policía en Tacuba”.
Recuperación del país
El mandatario aseguró que el país ha cambiado significativamente en los últimos seis años.
“El Salvador de hoy no se parece en nada al que recibimos tras décadas de terror y explotación. El país que heredamos ni siquiera era verdaderamente nuestro”, señaló.
Indicó que el proceso ha requerido sacrificios, pero considera que apenas comienza: “Ya logramos lo imposible, pero nuestro trabajo apenas comienza”.
Sobre el futuro
Bukele sostuvo que el país ahora se encamina a una nueva etapa: “Vamos a construir el país que soñamos”.
Consideró que en cuatro años efectivos de gobierno han cambiado la estructura nacional y enfrentado al crimen.
“Uno de esos años cambiando la estructura de nuestro país y los otros tres venciendo a las pandillas y al crimen.”
El jefe de Estado aseguró que El Salvador ya no está bajo control de “actores extranjeros ni sus títeres locales”, y que “hoy El Salvador pertenece al pueblo salvadoreño”.
Sobre la «Ley de Agentes Extranjeros»: “Creo que la injerencia extranjera debería prohibirse”
Durante su informe anual, destacó que la recién aprobada «Ley de Agentes Extranjeros» tiene como objetivo proteger la cooperación internacional en El Salvador.
Aseguró que las organizaciones que realicen ayuda en el país “tendrán el beneficio de no pagar impuestos”, siempre que su labor sea genuina y social.
Bukele criticó la influencia de organismos internacionales y países extranjeros, señalando que algunos actores internacionales pretenden socavar la soberanía nacional bajo la bandera de la defensa de los derechos humanos.
Reprochó que medios y líderes internacionales cuestionen la democracia salvadoreña mientras enfrentan problemas similares o mayores en sus propios países.
El mandatario explicó que la ley busca transparentar el financiamiento extranjero para proyectos sociales y pidió que quienes realmente ayuden al país puedan hacerlo sin cargas fiscales.
Sin embargo, advirtió que aquellas organizaciones que operen con fines políticos o para influir en decisiones nacionales deberán cumplir con las mismas obligaciones tributarias que cualquier otra entidad.
Bukele expresó su opinión personal sobre el tema: “Sinceramente, creo que la injerencia extranjera debería estar prohibida en todos los países del mundo”.
No obstante, afirmó que en El Salvador se permitirá, pero bajo el requisito de que todas las organizaciones paguen impuestos y actúen con transparencia.
Asimismo, insistió en que la ley garantiza que la cooperación internacional legítima mantenga beneficios fiscales, pero que los actores que utilizan fondos extranjeros para interferir en la política local ya no podrán hacerlo con impunidad.
Asimismo, llamó a los salvadoreños a no dejarse «engañar» por las narrativas promovidas por grupos extranjeros y medios que, según él, buscan desestabilizar al país.



















