Por Redacción YSKL
El Festival de los Farolitos volverá a iluminar Ahuachapán el próximo 6 y 7 de septiembre, una tradición reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial desde 2014 por la Asamblea Legislativa.
La conmemoración se realiza en honor al nacimiento de la Virgen María y consiste en decorar calles y viviendas con farolitos artesanales.
El párroco de la Iglesia Nuestra Señora de La Asunción, Darío Jiménez, subrayó que el sentido de la festividad debe mantenerse ligado a la devoción mariana.
“La tradición de los farolitos nace de la devoción a la Virgen María. Y no debemos perder de vista esto. Es a la madre a la que celebramos en su natalicio”, señaló.
Procesión y actividades litúrgicas
El 7 de septiembre se llevará a cabo una procesión a partir de las 6:00 de la tarde, saliendo de El Calvario hacia la Parroquia Nuestra Señora de La Asunción, con la participación de miles de feligreses que portarán farolitos.
Además, informó que a las 8:00 de la noche se celebrará una Eucaristía solemne presidida por el superior general de la congregación.
“Los turistas vienen para la procesión, vienen para la Eucaristía, vienen para ver las diferentes estructuras que hacen las familias católicas”, detalló.
El alcalde de Ahuachapán Centro, Luis Carlos Milla García, invitó a la población a visitar los cuatro distritos del municipio (Ahuachapán, Concepción de Ataco, Tacuba y Apaneca) durante los dos días de celebración.
Origen y evolución de la tradición
La tradición de los farolitos tiene registros desde mediados del siglo XIX en Ahuachapán.
La ficha de inventario cultural elaborada en 2020 por el Ministerio de Cultura señala que existen dos versiones sobre su origen: la primera vinculada a la víspera del nacimiento de la Virgen María y la segunda relacionada con un terremoto ocurrido en 1850.
Con el paso del tiempo, la celebración se extendió a otros municipios de la Ruta de las Flores, convirtiéndose en una de las festividades más representativas de la región occidental.
En la actualidad, los farolitos elaborados con bambú, papel de china o celofán se han transformado en expresiones artísticas y turísticas que atraen a visitantes nacionales e internacionales.
Expresión cultural y turística
Durante el Festival, Ahuachapán se convierte en una zona peatonal en la que los asistentes pueden recorrer las calles iluminadas y participar en concursos de farolitos.
La celebración también integra expresiones artísticas como orquestas, marimbas, mariachis, bandas estudiantiles y grupos de música folclórica.
Jiménez insistió en mantener el carácter religioso de la conmemoración.
“Venimos a ser un turismo, no un turismo de fiesta mundana. Esperamos que este año se sumen más personas con su farolito para recobrar esta sana tradición”, agregó.
















