Por: Redacción YSKL
En una jornada marcada por la tensión institucional, el Senado de los Estados Unidos aprobó este jueves una medida de procedimiento crucial que busca restringir la capacidad del presidente Donald Trump para emprender nuevas acciones militares en Venezuela sin la autorización previa del Congreso.
La resolución sobre poderes de guerra fue respaldada con 52 votos a favor y 47 en contra. El resultado representa un revés político para la Casa Blanca, al contar con el voto decisivo de cinco senadores republicanos —Rand Paul, Lisa Murkowski, Susan Collins, Josh Hawley y Todd Young— quienes se unieron a la bancada demócrata en una inusual muestra de desafío bipartidista.
Un freno a la «acción unilateral»
La votación se produce apenas cinco días después de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro en una incursión militar en Caracas el pasado 3 de enero. Tras el traslado de Maduro a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico, el presidente Trump anunció que su administración controlaría Venezuela y sus recursos petroleros de forma indefinida, lo que encendió las alarmas en el Capitolio.
«Se trata de afirmar el derecho constitucional del Congreso a declarar la guerra», afirmó el senador Rand Paul. Por su parte, el senador demócrata Tim Kaine, impulsor de la medida, subrayó: «Es hora de sacar estas acciones del secreto y sacarlas a la luz. No es una operación de arresto quirúrgico; tenemos un bloqueo militar y estamos incautando petróleo».
Reacción de la Casa Blanca
El presidente Trump no tardó en reaccionar a través de su red Truth Social, arremetiendo contra los legisladores de su propio partido que apoyaron la resolución. «Los republicanos deberían avergonzarse. Estos senadores no volverán a ser elegidos», sentenció el mandatario, quien calificó la Ley de Poderes de Guerra como «inconstitucional» y un obstáculo para la «seguridad nacional».
La administración ha defendido la legalidad de sus operaciones bajo el marco de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, argumentando que la captura de Maduro fue una acción de «aplicación de la ley» y no un acto de guerra formal.
El factor Groenlandia
El debate en el Senado también estuvo influenciado por la retórica reciente de la Casa Blanca sobre otros territorios. Legisladores expresaron su preocupación ante la posibilidad de que el Ejecutivo inicie acciones militares para tomar el control de Groenlandia, la isla ártica perteneciente a Dinamarca. Aunque aliados como el senador Lindsey Graham han respaldado la autoridad del presidente como Comandante en Jefe para actuar unilateralmente, incluso republicanos moderados calificaron de «absurdas» las sugerencias de intervención militar en el Ártico.
Próximos pasos
La resolución allana el camino para su consideración en la Cámara de Representantes a finales de este mes. De ser aprobada en ambas cámaras, la medida llegaría al escritorio del presidente, quien ya ha adelantado su intención de aplicar el veto. Para anular dicho veto, el Congreso necesitaría una mayoría de dos tercios en ambas cámaras, un desafío legislativo considerable dado el actual equilibrio de fuerzas.



















