Por: Redacción YSKL
Con la muerte el lunes de dos agentes de policía que resultaron heridos por ataques de pandilleros en Guatemala, las autoridades elevaron a diez el saldo de uniformados asesinados en una escalada violenta de estos grupos criminales.
Pandilleros desataron una ola de atentados contra la policía en varias partes del país, en represalia por la retoma de tres cárceles donde reos mantenían como rehenes a decenas de guardias para presionar el traslado de cabecillas del crimen a prisiones con menor seguridad, según el gobierno.
Ocho agentes murieron el domingo.
Otro de los uniformados, identificado como Frayan Medrano, falleció el lunes en un hospital público tras ser baleado cuando se desplazaba en una motocicleta junto a un compañero que se encuentra en «estado crítico», según reportes de la policía y el ministerio de Gobernación. El ataque contra Medrano se produjo al sur de la capital.
El décimo agente asesinado, identificado como Juan Paredes, falleció la noche de este lunes, confirmó el director de la Policía Nacional Civil (PNC), David Custodio.
Paredes murió debido a las heridas de arma de fuego provocadas durante el ataque perpetrado en la periferia norte de la capital.
El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, declaró la noche del domingo el estado de sitio por 30 días, una medida que autoriza detenciones e interrogatorios sin orden judicial y suspende derechos de reunión y manifestación.
El decreto fue ratificado la noche de este lunes por el Congreso, dominado por la oposición.

















