Por: DW
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sibiga, acusó este viernes a Hungría de haber tomado a siete empleados bancarios ucranianos como «rehenes», un nuevo capítulo en una serie de choques diplomáticos entre las autoridades de ambos países. Hungría es uno de los pocos estados europeos que mantienen estrechos lazos con Rusia desde el inicio de su invasión de Ucrania.
«Hoy en Budapest las autoridades húngaras tomaron como rehenes a siete ciudadanos ucranianos», escribió el ministro en X (Twitter), al pedir su «liberación inmediata». «Estos siete ucranianos son empleados de la banca pública Oschadbank, que conducían dos vehículos de transporte de valores entre Austria y Ucrania y llevaban dinero en efectivo como parte de los servicios regulares entre bancos del Estado», detalló.
Sibiga también acusó a las autoridades húngaras de «robar” el dinero que trasladaban estos ciudadanos ucranianos. El Banco Estatal de Ahorros de Ucrania (Oschadbank) informó que el personal del banco estaba transportando 40 millones de dólares, 35 millones de euros y nueve kilogramos de oro entre Raiffeisen Bank Austria y Oschadbank Ucrania en dos vehículos cuando fueron detenidos.
Policía investiga posible «secuestro»
Este incidente se produce en plena escalada de tensión entre Ucrania y Budapest. Hungría bloquea en la UE la emisión de deuda necesaria para empezar a financiar el crédito de 90.000 millones de euros acordado por los Veintisiete en diciembre para Ucrania. Budapest dice que no dará luz verde a esa emisión de deuda hasta que Ucrania restablezca el tránsito por su territorio de petróleo ruso hacia territorio húngaro.
«Según los datos de la señal GPS, los vehículos de Oschadbank detenidos ilegalmente se encuentran actualmente en el centro de Budapest, cerca de una de las agencias de las fuerzas del orden de Hungría», indicó Oschadbank en un comunicado, donde agrega que todo fue declarado conforme a la ley y según lo acordado con el banco austríaco.
La Policía ucraniana, en tanto, investiga como posible «secuestro» la retención de los trabajadores, y pidió la ayuda de las autoridades húngaras y Europol para resolver el caso, aunque poco después Budapest expulsó de territorio húngaro a los siete retenidos.
El ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, escribió en X que las grandes cantidades de dinero que han sido transportadas a Ucrania en los últimos meses a través de territorio húngaro «plantean serias preguntas sobre una posible conexión con la mafia ucraniana de la guerra». Szijjártó no dio más detalles sobre a qué se refería con esa expresión.















