Feminicida condenado a 50 años de prisión

0
20
Foto: Cortesía.
Foto: Cortesía.

Por: Redacción YSKL

El Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de San Salvador llevó a cabo la vista pública en contra de José Carlos Flores Hernández, a quien encontró culpable del delito de feminicidio agravado en perjuicio de su esposa.

Los hechos ocurrieron en la comunidad el Guarumo, de Cojutepeque, Cuscatlán. Flores Hernández, quien laboró en el Cuerpo de Agentes Municipales (CAM), mantuvo una relación de 34 años con la víctima, con quien procreó cuatro hijos.

Durante la convivencia, ella estuvo inmersa en un ciclo de violencia emocional, psicológica y física, el cual se intensificaba cuando el imputado ingería alcohol. La investigación determinó que, en diciembre de 2025, la pareja salió a departir y, tras consumir bebidas alcohólicas, regresaron juntos a la vivienda familiar, donde comenzaron una discusión. Vecinos escucharon golpes y gritos de la víctima, por lo que alertaron al Sistema 911.

Al llegar a la escena, los agentes policiales encontraron a la víctima con múltiples heridas en el rostro, cabeza, brazos y parte superior del cuerpo. Fue trasladada en estado grave a un centro hospitalario, donde falleció al día siguiente. El ahora condenado fue localizado fuera de la vivienda y capturado en flagrancia.

El desfile probatorio, que incluyó prendas del agresor con manchas de sangre cuyo perfil de ADN coincidió con el de la víctima, así como extracciones telefónicas en las que Flores Hernández se comunicó con familiares y admitió haberle quitado la vida a su esposa, permitió acreditar el cometimiento del delito.

El juzgado identificó el abuso por la relación de confianza de la pareja y la misoginia en las lesiones excesivamente violentas que el feminicida infligió a la víctima, quien realizó peticiones verbales para que él detuviera su ataque; y que, tras haberla herido de gravedad, aunque se comunicó con familiares, a ella no la auxilió ni llamó para pedir ayuda, dejándola sangrando. Ante estos hechos impuso la pena máxima de 50 años de prisión.