Por: Redacción YSKL. –
El ministro de Salud, Francisco Alabi, confirmó la detección de 11 casos activos de sarampión en El Salvador, de los cuales ocho pacientes ya han sido dados de alta, mientras que tres continúan bajo atención en un centro hospitalario.
El funcionario aseguró que todos los casos son importados, es decir, no corresponden a transmisión local. “Todos estos casos confirmados de sarampión no son de transmisión local, o sea son importados; esto quiere decir que ellos se contagiaron en otro sitio, no dentro del territorio”, explicó durante una jornada de vacunación desarrollada en la unidad de salud de Nejapa.
De acuerdo con el titular de Salud, la mayoría de los contagios provienen de Guatemala y uno de México. Añadió que el Ministerio de Salud (MINSAL) ha activado medidas de vigilancia epidemiológica y control de contactos para contener posibles brotes.
En ese sentido, indicó que cerca de 200 personas identificadas como contactos de los casos confirmados se mantienen bajo monitoreo durante un periodo de hasta 21 días, que corresponde al tiempo de incubación de la enfermedad. “Esto nos permite evitar que haya una transmisión local”, afirmó.
Asimismo, señaló que equipos de respuesta rápida y personal epidemiológico han sido desplegados en todo el país como parte de las acciones de contención.
En este contexto, el MINSAL anunció que a partir del viernes 10 de abril iniciará una campaña especial de vacunación contra el sarampión, dirigida a niños de entre 6 y 11 meses de edad. Según la institución, la jornada se desarrollará a nivel nacional mediante visitas casa por casa, además de la disponibilidad de la vacuna en unidades de salud. Se prevé beneficiar a unos 30 mil niños.
Enfermedad muy contagiosa
De acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sarampión es una de las enfermedades más contagiosas, ya que se transmite a través de secreciones nasales o faríngeas mediante la tos o los estornudos, e incluso por el aire en espacios compartidos. El virus puede permanecer activo y con capacidad infecciosa hasta por dos horas en el ambiente o en superficies contaminadas.
La OMS advierte que una persona infectada puede contagiar hasta a 18 más, lo que facilita la rápida propagación de la enfermedad, especialmente en poblaciones no inmunizadas. También señala que los brotes pueden causar complicaciones graves e incluso la muerte, particularmente en niños pequeños, personas con malnutrición y mujeres embarazadas.
El organismo internacional subraya que, aunque en algunos países el sarampión ha sido prácticamente eliminado, los casos importados continúan siendo una fuente de infección. Por ello, enfatiza que la vacunación es la medida más eficaz para prevenir la enfermedad.
Para garantizar la inmunidad, la OMS recomienda la aplicación de dos dosis de la vacuna: la primera generalmente entre los 9 y 15 meses de edad, dependiendo del contexto epidemiológico, y una segunda dosis entre los 15 y 18 meses. La vacuna puede administrarse sola o en combinación con otras, como las de paperas, rubéola y varicela.
Finalmente, la OMS destaca que la vacunación sistemática, acompañada de campañas masivas en zonas de mayor incidencia, es clave para reducir la mortalidad asociada al sarampión a nivel mundial.


















