Por: Redacción YSKL
El Director General de Protección Civil, Luis Alonso Amaya, emitió este viernes un aviso preventivo dirigido a la población que planea visitar la zona costera durante el próximo fin de semana. La medida responde a los pronósticos técnicos que indican la presencia de «mareas vivas» en el litoral salvadoreño, un fenómeno natural que ocurre aproximadamente dos veces al mes y que incrementa significativamente el riesgo para los bañistas.
Durante su intervención, Amaya enfatizó la prevención y el respeto a las señales de seguridad en las playas. El funcionario solicitó a los veraneantes acatar estrictamente las recomendaciones del personal de la sección de salvamento acuático y prestar especial atención a la señalización. «Cuando vean banderines rojos, no se adentren al mar», advirtió el director.
Esta advertencia fue respaldada por William Abarca, meteorólogo del Ministerio de Medio Ambiente, quien confirmó que la intensidad de las mareas vivas se sentirá con mayor fuerza a partir de este viernes.
Más allá de la situación inmediata en las costas, el titular de Protección Civil compartió proyecciones para los próximos meses basándose en informes del Observatorio de Amenazas. Según explicó Amaya, tras un periodo condicionado por el «fenómeno neutro» durante el mes de marzo, todos los indicadores apuntan a la llegada del «fenómeno del Niño», el cual podría establecerse en la región al menos hasta el mes de julio. Esta transición climática sugiere que el inicio formal de la temporada lluviosa en el país podría sufrir un retraso considerable.
Amaya detalló que este cambio en los patrones meteorológicos podría generar un déficit importante en las precipitaciones del territorio nacional. Ante este escenario, el Sistema Nacional de Protección Civil ya se encuentra ejecutando una planificación que contempla diversos escenarios de intervención, preparándose tanto para eventos de abundante lluvia como para periodos de sequía o nula precipitación en zonas específicas. El funcionario aclaró que las lluvias registradas de forma aislada en las últimas semanas no deben interpretarse como el inicio del invierno, sino como remanentes del fenómeno neutro.


















