Por Redacción YSKL
El Gobierno de El Salvador y la cooperación de México lanzaron este lunes la segunda fase del programa Sembrando Vida”, una iniciativa orientada al desarrollo productivo rural que prevé beneficiar a alrededor de 10,000 agricultores mediante apoyo económico directo, insumos agrícolas y acompañamiento técnico.
En el acto participaron la viceministra de Relaciones Exteriores, Adriana Mira; el embajador de México en El Salvador, Ricardo Cantú; la directora de la Escuela Nacional de Agricultura (ENA), Odette Varela; y la directora ejecutiva de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), Alejandra Del Moral Vela.
Cooperación bilateral y alcance del programa
El embajador mexicano Ricardo Cantú destacó que el proyecto mantiene un enfoque de impacto directo sobre productores rurales.
“Llegará a alrededor de 10,000 agricultores”, afirmó, al señalar que el programa forma parte de una estrategia vinculada a producción agrícola y desarrollo territorial.
Cantú sostuvo que la cooperación mexicana continuará respaldando iniciativas conjuntas con El Salvador y calificó las relaciones bilaterales como favorables.
Inversión y componentes de la segunda fase
Según datos presentados durante el lanzamiento, el programa contempla una inversión de $15.5 millones.
La directora de AMEXCID, Alejandra Del Moral Vela, explicó que cada beneficiario recibirá “$114 mensuales durante ocho meses”, además de semillas, plantas, herramientas y acceso a biofábricas.
Elementos de la segunda fase
- Apoyo directo de $114 mensuales por ocho meses
- Entrega de semillas, plantas y herramientas
- Instalación de 40 biofábricas
- Implementación de 300 sistemas de riego
- Escuelas de campo y producción de insumos
- Acompañamiento técnico productivo
Producción, inclusión y sostenibilidad
La directora de la ENA, Odette Varela, indicó que la primera etapa incorporó componentes de inclusión juvenil y fortalecimiento del sector rural, elementos que continuarán en esta nueva fase.
“Es un modelo de transformación productiva y social que promueve la autosuficiencia, la resiliencia climática y la recuperación de ecosistemas”, expresó.
De acuerdo con las autoridades, las biofábricas funcionarán como espacios de formación y producción comunitaria, mientras que los sistemas de riego buscan fortalecer la productividad agrícola.
Continuidad del programa
Sembrando Vida ya había beneficiado a 10,000 agricultores en su primera fase, según las instituciones participantes, y esta nueva etapa busca ampliar capacidades productivas, generación de ingresos y sostenibilidad en comunidades rurales mediante cooperación entre El Salvador y México.


















