Por: Redacción YSKL
En las últimas semanas, el hantavirus ha cobrado notoriedad a nivel internacional tras detectarse un brote en el crucero neerlandés MV Hondius, el cual partió desde la región de Ushuaia y recorrió distintas zonas del Atlántico Sur. Ante esta situación, especialistas médicos aclararon que en El Salvador no se han registrado casos de esta enfermedad, debido a que la principal forma de transmisión ocurre a través del contacto con fluidos de ciertos roedores salvajes que habitan específicamente en Sudamérica.
El presidente del Colegio Médico de El Salvador, Iván Solano, explicó el comportamiento epidemiológico de esta afección, señalando que «la infección por el virus hanta, en primer lugar, debemos dejar claro que no es una enfermedad nueva. Es una enfermedad que existe, que es endémica en América: en países del Norte de América como Estados Unidos y Canadá, y en Sudamérica que, año con año, se presentan casos también.» Asimismo, el especialista detalló que el origen del virus se remonta al siglo pasado, durante la década de los 50 en la guerra de Corea, y especificó que en zonas como Argentina y Chile circula una variante particular conocida como el virus Andes.
Respecto a la ausencia de la enfermedad en el territorio nacional, Solano fue enfático en que el país carece de las condiciones ecológicas para su desarrollo, afirmando que «El Salvador nunca ha tenido casos de hantavirus, no tenemos el vector, que son estos roedores silvestres. Sobre todo en Sudamérica está un roedor, el ratón colilargo le dicen, que tiene una cola larga, que está en las áreas rurales, no está en áreas urbanas. No es el ratón urbano o rata urbana que nosotros vemos. Esos ratones urbanos que nosotros vemos aquí en nuestro país transmiten pero la leptospirosis, que es otra enfermedad.» Con esto, el infectólogo delimitó los riesgos locales frente a las especies de roedores autóctonas.
En cuanto a los mecanismos de contagio de la mayoría de las variantes, el especialista detalló que se produce «por aerosoles, por inhalación de excretas, orina o cualquier otra secreción de un roedor. Que generalmente estos los inhalamos cuando entramos en lugares cerrados, tipo bodegas, ¿no?, que han estado cerrados y llegamos nosotros y entramos, y ahí aspiramos o inhalamos la gran cantidad de partículas virales suspendidas.» No obstante, aclaró que la variante Andes genera mayor vigilancia científica porque, en raras ocasiones, puede contagiarse de persona a persona, siendo «el único que se transmite de humano a humano…» en escenarios muy específicos.
A pesar de esta característica, el hantavirus posee una tasa de transmisión sumamente baja en comparación con otros virus de alto contagio como la influenza, el COVID-19 o el sarampión. Al respecto, el doctor Solano precisó que «una sola persona con hantavirus puede transmitir, a lo sumo, a otra persona la enfermedad. En cambio, por ejemplo, si lo comparamos con el virus del sarampión, un solo paciente con sarampión puede transmitirle de 12 a 18 personas a su alrededor que entran en contacto, mucho más transmisible, ¿no? Y con el COVID, que anda ahí entre 2 y 5 personas. Entonces, por eso es que la OMS también habla de que el riesgo de una pandemia por este virus hanta es sumamente raro.»
Finalmente, las autoridades del Colegio Médico reiteraron que actualmente no existe ninguna amenaza potencial para El Salvador relacionada con este brote, por lo que hicieron un llamado a la ciudadanía a mantener la calma y a no dejarse influenciar por información falsa que suele difundirse con ligereza en las redes sociales.



















