Por: Redacción YSKL
La sequía meteorológica que golpea a diversas regiones de El Salvador ha comenzado a generar severos impactos en la producción de granos básicos, fundamentalmente en el cultivo de maíz, según informó el secretario general de la Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA), Carlos Rodríguez. Advirtió que las regiones paracentral y oriental del país registran más de 20 días consecutivos sin acumulados significativos de lluvia, una coyuntura climática que mantiene bajo máxima alerta al sector productivo nacional. A pesar de estas adversidades, la gremial proyecta una cosecha inicial cercana a los 14 millones de quintales de maíz, un volumen que resulta insuficiente para suplir el consumo del país, estimado en 17 millones de quintales para alimentación humana y más de 20 millones si se incluye el consumo pecuario.
La falta de precipitaciones y el alza paulatina de las temperaturas derivadas del fenómeno climático global complican el desarrollo normal del ciclo agrícola en las zonas afectadas. «Pero la dificultad que tenemos ahora es que si no llueve, no vamos a poder cultivar e íbamos a afectar en este caso. Por el problema de que tenemos del cambio climático, de este superniño de este año que tenemos. Esto no es solo en El Salvador, es en todo Centroamérica y en todo Latinoamérica que en algunos lugares realmente llueve bastante, en otros lugares no llueve. Entonces esa es la dificultad que tenemos», señaló Rodríguez.
Respecto al balance de la cosecha actual de cereales y el descalce entre la oferta local y el consumo nacional, detalló la brecha existente entre lo cosechado y los requerimientos del mercado. «Entonces con esto ahora resulta que en el caso de los productores de granos básicos consideramos que sí tenemos una buena parte ya de la producción lograda. Nosotros decimos que hay como unos 14 millones de quintales de maíz ya logrados, eso está logrado, pero no ajusta para lo que se consume aquí en el país, porque se consume más de 17 millones, pero con el gasto para los animales llega como a 21-22 millones. Entonces hay un déficit», puntualizó el dirigente gremial.
Ante la escasez de agua de lluvia, la gremial valoró las medidas gubernamentales orientadas a habilitar infraestructura de riego mediante la extracción de aguas subterráneas para mitigar los daños en los cultivos. «Por eso consideramos nosotros que esta propuesta que está haciendo el Ministerio de Agricultura a través del ministro de apostarle a sacar la agua que está bajo tierra, la subterránea, y sacar para lograr regar, eso es bueno porque van a haber cultivos de milpa, digamos, o frijolares o hortalizas de humedad, o sea de humedad no, sino que de riego que se está apostando con bombas achicadoras y todo», manifestó el secretario general de ANTA.
En el ámbito ganadero, las altas temperaturas y la falta de humedad han reducido drásticamente la disponibilidad de pastizales, obligando a pequeños productores a tomar decisiones drásticas para evitar pérdidas mayores. «Y los ganaderos, más en la zona paracentral y oriente que no hay pasto, están que algunos ya afiliados de ANTA que tienen sus vaquitas quieren venderlas, mejor, porque se les van a morir de hambre, no tienen pasto, pues. Y no solo digamos los de ANTA, sino que todos los ganaderos de las de las zonas esas, más en la zona oriental», explicó.
Finalmente, aunque la gremial sostiene que existe una masa de producción suficiente para abastecer de forma parcial la demanda interna, denunció la presencia de distorsiones en la cadena de comercialización que terminan encareciendo la canasta básica. Rodríguez denunció la existencia de prácticas especulativas por parte de intermediarios, a quienes responsabilizó directamente por el incremento injustificado en los precios finales que terminan pagando los consumidores en el mercado nacional.

