Por: DW
Un total de 620 drones fueron lanzados hacia la región de Moscú, la capital de Rusia, durante la noche, informaron este martes las autoridades rusas, quienes señalaron que hubo varios heridos y edificios afectados.
Con los combates en el frente prácticamente estancados y las negociaciones congeladas, Ucrania y Rusia han intensificado sus ataques a larga distancia, lo que ha elevado el número de víctimas civiles a sus niveles más altos desde los primeros meses del conflicto en 2022.
Las defensas aéreas rusas derribaron más de 180 de los drones sobre la región de la capital, dijo el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, en la red social MAX.
El enjambre de aparatos dejó tres heridos, entre ellos una niña de 10 años, precisó el gobernador de la región, Andréi Vorobiov, en la plataforma de mensajería Telegram.
«Esta noche y esta mañana, las fuerzas de defensa aérea y de guerra electrónica repelieron un ataque a gran escala con drones contra la región de Moscú», afirmó.
Otro ataque contra almacén Wildberries
Las «consecuencias más graves» se registraron en el distrito de Pavlovski Posad, donde una casa quedó completamente destruida por el fuego, señaló Vorobiov.
Un dron también impactó contra un almacén del gigante del comercio electrónico Wildberries, al este de Moscú.
«El complejo logístico de la empresa en la región de Moscú sufrió daños menores como resultado del ataque. Los restos impactaron contra la pared del edificio», indicó la compañía en un comunicado.
Ucrania ha atacado en las últimas semanas varios almacenes de Wildberries, al alegar que la empresa suministra componentes para drones rusos.

