Por Redacción YSKL
Los aranceles se han convertido en una de las principales herramientas económicas utilizadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde su regreso a la Casa Blanca.
Su administración sostiene que estos impuestos a las importaciones pueden impulsar la manufactura estadounidense, generar empleos y atraer inversiones, mientras que sus críticos señalan que han elevado los costos para consumidores y empresas y han generado incertidumbre en el comercio internacional.
¿Qué son los aranceles y cómo funcionan?
Los aranceles son impuestos aplicados a los productos importados. Generalmente se calculan como un porcentaje del valor de la mercancía.
Por ejemplo, un arancel del 10 % sobre un producto de $10 representa un impuesto de $1, elevando el costo total a $11.
El pago lo realiza inicialmente la empresa que importa el producto y esta puede trasladar total o parcialmente el costo adicional a sus clientes.
Las empresas también pueden optar por reducir sus importaciones ante el incremento de los costos.
La estrategia comercial de Trump
Trump ha defendido los aranceles como una herramienta para aumentar los ingresos fiscales, incentivar el consumo de productos fabricados en Estados Unidos y promover inversiones de empresas extranjeras en el país.
Otro de los objetivos declarados es reducir el déficit comercial estadounidense, es decir, la diferencia entre el valor de los bienes que Estados Unidos compra a otros países y el valor de los productos que vende al exterior.
El mandatario sostiene que los países que venden más a Estados Unidos de lo que compran al país mantienen una relación comercial desfavorable para la economía estadounidense y que los aranceles pueden corregir ese desequilibrio.
Principales argumentos de la política arancelaria:
- Incrementar la recaudación del Gobierno estadounidense.
- Incentivar la compra de productos fabricados en Estados Unidos.
- Atraer inversiones extranjeras.
- Fortalecer la producción manufacturera estadounidense.
- Reducir el déficit comercial.
- Modificar las condiciones comerciales con otros países.
Corte Suprema limitó una parte de los aranceles
En febrero de 2026, la Corte Suprema de Estados Unidos determinó que Trump había excedido su autoridad al utilizar facultades de emergencia para imponer determinados aranceles sin autorización del Congreso.
La decisión afectó las medidas establecidas bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), incluidos los primeros aranceles anunciados en 2025 contra México, Canadá y China.
También quedaron comprendidos los aranceles anunciados durante el denominado “Día de la Liberación”, en abril de 2025, cuando se establecieron tasas de hasta 50 % para productos de decenas de países.
Según un documento presentado ante los tribunales, alrededor de $100,000 millones de los aproximadamente $166,000 millones recaudados mediante esos aranceles habían sido reembolsados a las empresas.
Otros $29,000 millones permanecían bajo revisión y $1,600 millones no habían sido pagados debido a que los importadores no habían proporcionado la información bancaria necesaria.
Administración buscó otras vías legales
La decisión de la Corte Suprema no puso fin a la política arancelaria de Trump. Posteriormente, la Casa Blanca recurrió a otras disposiciones legales.
Trump utilizó inicialmente la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para establecer temporalmente un arancel del 10 % sobre las importaciones procedentes de todo el mundo.
Esa medida expiró el 24 de julio y fue sustituida por tasas de entre 10 % y 12.5 % para productos provenientes de los principales socios comerciales de Estados Unidos, incluidos Reino Unido, la Unión Europea y China.
Las nuevas medidas se aplicaron bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, con el argumento de que los socios comerciales estadounidenses no habían abordado adecuadamente el trabajo forzoso.
Veinticinco estados estadounidenses, todos gobernados por demócratas, presentaron una demanda en la que califican los aranceles como “arbitrarios, caprichosos y contrarios a la ley”.
Trump también utilizó la Sección 301 para establecer un arancel del 25 % sobre determinados productos brasileños, argumentando que las políticas de Brasil habían perjudicado el comercio estadounidense.
En agosto anunció además un arancel del 50 % sobre una amplia variedad de productos provenientes de Canadá, en respuesta a lo que calificó como un trato desigual hacia los automóviles, productos lácteos y bebidas alcohólicas estadounidenses.
La medida afecta unos $20,000 millones de importaciones canadienses, equivalentes aproximadamente al 5 % de los bienes que Canadá exporta a Estados Unidos.
¿Qué ocurre con las importaciones del Reino Unido?
El Reino Unido había acordado con Estados Unidos un arancel del 10 % para la mayoría de sus productos en junio de 2025. La medida más reciente mantuvo esa tasa, aunque se eliminaron los aranceles sobre las importaciones de whisky.
En 2024, el Reino Unido exportó alrededor de £58,000 millones en bienes a Estados Unidos, principalmente automóviles, maquinaria y productos farmacéuticos.
El acuerdo de 2025 estableció que el arancel del 10 % se aplicaría a los primeros 100,000 vehículos británicos exportados anualmente. Los automóviles adicionales están sujetos a un arancel del 25 %. El acero británico también enfrenta una tasa del 25 %, frente al 50 % aplicado al acero y aluminio procedente de otros países.
Impacto en precios estadounidenses
Varias empresas han anunciado que trasladarán parte del costo de los aranceles a los consumidores. Entre ellas se encuentran Target, Walmart y Adidas.
Los incrementos han afectado productos como juguetes, electrodomésticos, muebles y algunos alimentos. También han aumentado los costos de determinados productos fabricados en Estados Unidos que utilizan componentes importados.
Un estudio de Goldman Sachs publicado en octubre de 2025 estimó que aproximadamente 55 % del costo de los aranceles había sido trasladado a los consumidores estadounidenses.
En abril, un estudio de la Reserva Federal señaló que los aranceles aplicados en 2025 habían contribuido a un aumento de la inflación.
Pese a las nuevas barreras comerciales, las importaciones estadounidenses aumentaron 4 % en 2025.
Efectos sobre la economía mundial
Los primeros aranceles del segundo mandato de Trump provocaron fuertes movimientos en los mercados financieros internacionales.
Los precios de las acciones cayeron y también disminuyó el valor del dólar, aunque posteriormente ambos mercados recuperaron buena parte de esas pérdidas.
La incertidumbre asociada a los cambios en la política arancelaria ha continuado afectando el comercio internacional. Algunos aliados de Estados Unidos han buscado mercados alternativos, en un proceso que algunos economistas describen como una “reconfiguración” del comercio mundial.
En enero de 2026, el Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que los aranceles habían “definitivamente [desacelerado] la actividad mundial” y advirtió que nuevas tensiones comerciales podían afectar el crecimiento económico.
A estos factores se sumaron posteriormente las restricciones sobre el suministro mundial de petróleo y fertilizantes derivadas de la guerra con Irán, lo que ha contribuido al aumento de los precios de esos productos.

