Por Redacción YSKL
La prevención del suicidio requiere atención permanente y capacidad para identificar de manera temprana a las personas que atraviesan una crisis. En el marco de Septiembre Amarillo, la Universidad de El Salvador (UES) ha señalado la importancia de que docentes, estudiantes y otros integrantes de la comunidad educativa puedan reconocer cambios de conducta que indiquen que una persona necesita apoyo.
La directora de Bienestar Universitario de la UES, Yesenia Martínez, informó que la institución registró alrededor de 48 casos de estudiantes con ideación o intento suicida durante 2025.
La universidad cuenta con atención psicológica y un grupo de acompañamiento denominado “Ánimo”, dirigido, entre otros, a estudiantes sobrevivientes de intentos de suicidio.
“Tenemos un registro de que el año pasado, por ejemplo, tuvimos alrededor de 48 casos de ideación e intento suicida”, explicó Martínez.
Identificar cambios puede permitir intervenir a tiempo
Martínez destacó que una persona en riesgo puede presentar modificaciones en su comportamiento cotidiano. Entre las señales que mencionó están el aislamiento, el abandono de actividades habituales, dejar de asistir o participar en clases y cambios en el cuidado de la presentación personal.
También señaló que pueden existir expresiones que hagan referencia a despedidas o a la propia muerte, por lo que consideró importante prestar atención a este tipo de manifestaciones.
La directora de Bienestar Universitario explicó que la UES trabaja en la capacitación de docentes, personal administrativo y estudiantes líderes en primeros auxilios psicológicos y contención emocional, con el objetivo de que puedan identificar señales y activar los mecanismos de atención correspondientes.
Señales que requieren atención:
- Aislamiento o cambios marcados en la interacción con otras personas.
- Abandono de actividades que anteriormente realizaba con normalidad.
- Ausencias o menor participación en clases.
- Descuido repentino de la presentación personal.
- Expresiones de despedida o referencias a que la persona ya no estará presente.
- Manifestaciones directas relacionadas con pensamientos suicidas.
Contención y derivación
Martínez explicó que la universidad dispone de una ruta de prevención del suicidio para atender y derivar los casos identificados. Cuando un estudiante manifiesta que está atravesando una crisis, el personal puede brindar contención emocional y primeros auxilios psicológicos mientras se determina el siguiente paso.
“Nosotros también hemos tenido casos acá que el estudiante llega y: ‘Mire, hoy sí me quiero suicidar’”, relató.
Según explicó, después de estabilizar emocionalmente al estudiante se solicita el acompañamiento de un familiar o se realiza la derivación correspondiente a servicios especializados de salud mental.
La UES también mantiene un grupo de apoyo para sobrevivientes. Actualmente, según Martínez, alrededor de nueve personas forman parte de este grupo.
La prevención también requiere acompañamiento
Para la funcionaria universitaria, la atención no debe limitarse al momento de una crisis, sino continuar mediante acompañamiento psicosocial, salud mental, arteterapia y grupos de autoayuda.
“La idea es que estos estudiantes salgan”, afirmó Martínez, quien señaló que algunos estudiantes que atravesaron episodios de ideación suicida posteriormente han continuado sus estudios y se han convertido en profesionales.
La OPS señala que el suicidio es un problema de salud pública que puede prevenirse y recomienda fortalecer la identificación temprana, la atención y el seguimiento de las personas que presentan pensamientos o conductas suicidas.
En las Américas, la organización estima que 100,760 personas murieron por suicidio en 2021, con una tasa de mortalidad estandarizada de 9.2 por cada 100,000 habitantes. La OPS también advierte que la región es la única de la Organización Mundial de la Salud donde las tasas de suicidio han aumentado.
Septiembre Amarillo y prevención
Como parte de las acciones regionales por el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la OPS realiza un seminario sobre prevención del suicidio en las Américas, en el que se abordan experiencias de distintos países y estrategias para fortalecer la detección y atención de personas en riesgo.
Entre las medidas recomendadas por la OPS y la OMS se encuentran:
- Identificar y atender tempranamente a personas afectadas por pensamientos o conductas suicidas.
- Fortalecer los servicios de salud mental y de atención en crisis.
- Capacitar a personas que puedan detectar señales de riesgo en sus comunidades.
- Desarrollar estrategias de prevención desde los sistemas educativos y de salud.
- Reducir el estigma asociado a la búsqueda de ayuda.
- Promover una comunicación responsable sobre el suicidio.
La situación también pone de relieve la importancia de no ignorar cambios significativos en familiares, amigos, compañeros de estudio o trabajo.
Ante una manifestación directa de intención suicida o una situación de riesgo inmediato, es necesario buscar ayuda profesional y servicios de emergencia de manera inmediata.

