Por: DW
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, dijo este viernes que la situación de la capital de Ucrania es «muy complicada» tras las últimas oleadas de ataques rusos. «El enemigo está destruyendo Kiev. Infraestructura, infraestructura crítica, logística, vivienda e instalaciones sociales. El agresor está volviendo a atacar el sector energético», dijo el dirigente a través de su canal de Telegram.
«Ya no es posible pretender que podemos vivir como vivíamos en tiempos de paz», declaró también el alcalde, que se reunió esta jornada con representantes del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), el Servicio de Emergencias y otros órganos del Estado para evaluar la situación en la ciudad. Uno de los temas prioritarios abordados en la reunión fue la conectividad entre las dos orillas del río Dniéper, que divide la capital en dos partes.
Uno de los puentes clave sobre el Dniéper, el Pivdeni («Sur” en ucraniano), ha sido atacado varias veces desde el jueves y ha tenido que ser cerrado al tráfico por los daños sufridos. El tránsito también se ha interrumpido parcialmente en las últimas horas en otros dos puentes que cruzan el afluente que separa la urbe debido a otros ataques rusos, que se han centrado en dañar la infraestructura civil.
Zelenski denuncia ataques masivos contra infraestructura civil
Klitschko explicó que enviará propuestas al Gobierno central para resolver los problemas creados por estos ataques que dificultan gravemente el movimiento de transportes, mercancías y otros bienes dentro de la ciudad. El alcalde también afirmó que el tramo de la línea del metro que cruza el río sobre el puente Pivdeni está listo para volver a funcionar una vez que los especialistas confirmen que los problemas causados por los impactos de los drones rusos han sido resueltos.
Por su parte, el presidente Volodimir Zelenski acusó al líder del régimen ruso, Vladimir Putin, de hacer trizas las normas del conflicto armado al autorizar ataques masivos contra zonas civiles, una acusación que el Kremlin rechaza. Ataques reiterados contra trenes y estaciones de servicio ya han afectado las redes ferroviaria y vial, así como instalaciones logísticas y de comunicaciones en Kiev y su región.

