Por: DW
Un tribunal de Hong Kong condenó este jueves a Joshua Wong, uno de los activistas por la democracia más conocidos de esa ciudad semiautónoma china, a diez años de prisión adicionales por «colusión con fuerzas extranjeras».
«La corte (…) impuso una sentencia definitiva de 10 años de prisión» a Wong, según un comunicado de prensa difundido por el poder judicial.
El exlíder estudiantil, quien adquirió renombre internacional durante las enormes protestas que han convulsionado a la antigua colonia británica, ya ha pasado en total casi seis años tras las rejas. Cumplió 30 años de edad el mes pasado en prisión.
Se esperaba que Wong fuera liberado en enero tras cumplir cuatro años y ocho meses por «subversión», delito por el que fue condenado en otro juicio en virtud de una ley de seguridad nacional impuesta por Pekín.
Sin embargo, las autoridades de Hong Kong utilizaron la misma legislación para acusar nuevamente a Wong en junio de 2025 de pedir a otros países y entidades que impusieran sanciones contra el centro financiero y China.
Wong se declaró culpable en septiembre. El jueves por la mañana, el activista ingresó al tribunal con aire sereno, vestido con una camisa azul y anteojos negros, saludando con la cabeza a sus simpatizantes y observando al público y a los periodistas.
Tras la sentencia, Wong agradeció a sus seguidores al salir. Se les escuchó decir: «Estaremos esperando tu liberación».
La policía desplegó un fuerte dispositivo de seguridad fuera del edificio del tribunal.
«Pekín ha identificado a Joshua como uno de los líderes clave de lo que consideran una rebelión abierta en 2019, a pesar de que Wong es uno de los moderados, y lo convertirán en un ejemplo», dijo a la AFP Steve Tsang, director del Instituto de China de la Universidad SOAS de Londres.
Se espera que su sentencia demuestre que Pekín «mantiene un control estricto sobre Hong Kong y que no hay margen para volver a los días más flexibles anteriores a 2019», agregó Tsang antes de que se anunciara la sentencia.
Grupos de derechos humanos han condenado el cargo de colusión contra Wong como un intento deliberado de las autoridades para mantenerlo encarcelado.
Estrella política
Wong saltó a la fama durante las protestas de 2014 en Hong Kong, conocidas como el Movimiento de los Paraguas, y ha estado entrando y saliendo de la cárcel desde 2017 debido a procesos judiciales relacionados con las movilizaciones.
Las autoridades afirmaron que Wong comenzó a ejercer presión a nivel internacional ya en 2016, cuando promovió un proyecto de ley (la Ley de Derechos Humanos y Democracia de Hong Kong) que permitiría al presidente de Estados Unidos imponer sanciones en respuesta a violaciones de derechos humanos en la ciudad.
En 2019, mientras Hong Kong era escenario de protestas prodemocráticas masivas y en ocasiones violentas, Wong formó parte de una delegación que viajó a Estados Unidos para presionar a favor de esa iniciativa, que finalmente se aprobó.
Al año siguiente, Pekín impuso una ley de seguridad nacional de amplio alcance en Hong Kong para sofocar la disidencia, lo que llevó a los grupos de oposición a disolverse y a los activistas a huir de la ciudad.
En ese momento, Wong prometió «seguir defendiendo» su hogar hasta que lo «silencien».
Fue una de las docenas de figuras prodemocráticas que fueron encarceladas por «subversión» en 2024, en lo que fue el juicio por seguridad nacional más grande de Hong Kong.
Algunos de sus coacusados en ese caso han sido puestos en libertad en los últimos meses tras cumplir sus condenas.
Pero Wong se destaca como la única persona de ese grupo en haber sido acusado dos veces en virtud de la ley de seguridad.

