Por: Redacción YSKL
La Corte Suprema de Justicia (CSJ) autorizó la extradición del líder de la MS, Edwin Mauricio Rodríguez Morales, alias «Manicomio», requerido por una corte federal de los Estados Unidos por cargos de homicidios y actos de terrorismo.
Dicha solicitud había sido denegada por la Corte el año pasado, porque los Magistrados argumentaron que el expediente se trasladaría a la Fiscalía General de la República (FGR), para que investigara si el pandillero no tiene otros delitos pendientes en territorio salvadoreño.
El Ministerio Público también estuvo a favor de la extradición debido a falta de pruebas que vinculen hechos delictivos cometidos en El Salvador con Rodríguez Morales, asimismo, porque Estados Unidos se rehusó a proporcionar los testigos con los que sostiene la acusación.
Por otro lado, los magistrados adujeron que en Estados Unidos sería juzgado como adulto, aunque los delitos por los que se le acusa los cometió cuando aún era un menor de edad de 17 años, por lo que señalaron en su momento, que no habría garantías en el proceso, ya que el país no ha suscrito la Convención de los Derechos del Niño.
Rodríguez Morales, es uno de quince líderes de la MS en El Salvador que se le imputan cargos en los Estados Unidos. Enfrenta delitos de delincuencia organizada, conspiración para la delincuencia organizada, conspiración para cometer homicidio en ayuda a la delincuencia organizada, y cuatro homicidios en ayuda a la delincuencia organizada de cuatro diferentes víctimas y complicidad.
El grupo fue requerido en 2020 por Estados Unidos, al estar vinculados en diversos delitos, entre estos homicidio, tráfico de armas, tráfico de drogas y sicariato. Es por ello que las autoridades solicitaron a El Salvador la extradición de los señalados.
Los pandilleros son: Borromeo Enrique Henríquez, alias “Diablito de Hollywood»; Elmer Canales Rivera “Crook de Hollywood”; Fredy Iván Jandres-Parada “Lucky de Park View”; Saúl Antonio Turcios “Trece de Teclas”; Arístides Dionisio Umanzor “Sirra de Teclas”; Leonel Alexander Leonardo “El Necio de San Cocos”; Ricardo Alberto Díaz “Mousey de Leewards”; Cesar Humberto López-Larios “el greñas de Stoners”; José Luis Mendoza Figueroa “Pavas de 7-11”; Hugo Armando Quinteros-Mineros “Flaco de Francis”. Asimismo serán acusados Eduardo Erazo-Nolasco “Colocho de Western”; Edson Sachary Eufemia “Speedy de Park View” (ambos de origen guatemalteco) y Joe Fernandez Flores-Cubas “Cola de Western” y Efraín Cortez “Vista Tigre de Parque”, ambos de nacionalidad hondureña.
Según el acta presentada en la corte neoyorkina, se les acusa de conspiración para prestar y ocultar apoyo material a terroristas, conspiración para cometer actos de terrorismo que trascienden las fronteras nacionales, conspiración para financiar el terrorismo y conspiración de narcoterrorismo en relación con la dirección de los acusados de la organización delictiva transnacional durante las últimas dos décadas en El Salvador, Estados Unidos, México y otros lugares.
El informe recoge investigaciones sobre actos de violencia y asesinato en El Salvador, Estados Unidos y otros lugares; establecimiento de campamentos de entrenamiento de tipo militar para sus miembros. Y señala que obtuvieron armas militares como rifles, pistolas, granadas, artefactos explosivos improvisados (IED) y lanzacohetes. Como líderes de la MS-13, los acusados controlaban franjas de territorio y participaban en actividades de relaciones públicas en nombre de la organización delictiva transnacional. Además, los acusados utilizaban la gran cantidad de miembros de la MS-13 en los Estados Unidos para participar en actividades delictivas, como el tráfico de drogas y la extorsión para recaudar fondos en apoyo de las actividades terroristas de la MS-13 en El Salvador y en otros lugares, y dirigían a sus miembros en los Estados Unidos a cometer actos de violencia, incluidos asesinatos, para promover sus objetivos.
En Nueva York, a la MS se le atribuyen al menos 4,000 casos de actos de violencia, entre ellos asesinatos, intentos de asesinato, asaltos, secuestros, tráfico de drogas, extorsión de personas y empresas, obstrucción de la justicia y envío de las cuotas y el producto de la actividad delictiva por transferencia electrónica a los líderes de la MS-13 en El Salvador.


















