Por Redacción YSKL
Existen diferencias significativas en los requisitos exigidos a los centros educativos privados en comparación con los públicos, destacó Javier Hernández, presidente de la Asociación de Colegios Privados de El Salvador (ACPES).
Hernández recordó que, tras la firma de los acuerdos de paz y con la reforma educativa iniciada en los años 90, se impulsó la apertura masiva de escuelas, especialmente en áreas rurales con necesidades de cobertura.
“Fue una invasión de centros educativos rurales, en su mayoría ubicados en cualquier lugar donde hubiera repoblación y donde hubiera necesidad de una escuela (…) Se incrementó el número de centros educativos y la instalación de centros educativos públicos fue indiscriminada y fue casi sin un aval de infraestructura del Ministerio de Educación”.
Infraestructura escolar sin controles y con condiciones precarias
El representante del sector educativo privado señaló que muchas escuelas públicas se instalaron sin evaluar las condiciones de infraestructura y en lugares sin acceso a servicios básicos, incluso en terrenos sin un propietario definido.
“Instalaban escuelas hasta en establos, donde no había acceso a agua potable, ni a aguas negras, ni caminos accesibles”, afirmó.
Respecto a la diferencia en normativas, afirmó que los colegios privados deben cumplir con “un resto de condiciones” para poder operar como tales, mientras que para los públicos no existen las mismas exigencias.
Ante esto, señaló: “Tanto derecho tiene tu hijo que estudia en un colegio privado a estar en condiciones que deben ser cumplidas con derechos; tanto igual derecho tiene también uno que esté en un centro público”.
Prioridad en la intervención de escuelas públicas en condiciones riesgosas
Paz Zetino, secretario de la Organización Bases Magisteriales, coincidió en que la expansión escolar en la posguerra llevó la educación a muchas comunidades rurales, pero que actualmente muchas escuelas enfrentan un abandono significativo, principalmente las rurales y las ubicadas en zonas urbano-marginales.
“El Ministerio de Educación debe tener muy claro cuáles son las escuelas que deben intervenirse inmediatamente”, afirmó.
Añadió que, aunque algunas escuelas grandes ya fueron intervenidas, “hay unas 550 escuelas que requieren intervención inmediata, porque de lo contrario este invierno las puede cerrar por completo”.
Zetino explicó que la reducción en la natalidad y la fusión de escuelas también generan cambios en la distribución de la infraestructura educativa, pero insistió en que la intervención debe priorizarse en aquellas escuelas con condiciones riesgosas para estudiantes y docentes.
Aspectos destacados sobre infraestructura escolar en El Salvador
- Masiva instalación de escuelas públicas en zonas rurales tras los acuerdos de paz, muchas sin aval técnico ni condiciones adecuadas
- Diferencia en requisitos para funcionamiento entre colegios privados y públicos
- Más de 500 escuelas públicas requieren intervención urgente por riesgos estructurales
- La disminución en la natalidad ha provocado fusión de escuelas y cambios en la demanda educativa
Los docentes señalaron que la situación actual muestra un reto importante para el Ministerio de Educación en priorizar y mejorar la infraestructura escolar, especialmente en las zonas rurales y marginales, garantizando condiciones mínimas para la comunidad educativa.

















