Por Redacción YSKL
La Dirección de Integración prevé ampliar el alcance del programa de becas “Continuidad Académica y Técnica”, con la meta de establecer alianzas con al menos 25 universidades a nivel nacional.
El presidente de la institución, Alejandro Gutman, informó que actualmente hay 6,000 estudiantes activos en diez universidades y que el objetivo es más ambicioso de lo que inicialmente se esperaba.
“Pensaba de manera arriesgada que al final del año íbamos a hacer 14, y ahora es muy probable que terminemos firmando con 25”, declaró este martes, en la entrevista Frente a Frente.
Añadió que “están incluidas las universidades más importantes del país”, y que aún hay dos o tres instituciones con las que esperan concretar la adhesión.
Requisitos para optar a becas universitarias, técnicas y vocacionales
Para ser beneficiario del programa “Continuidad Académica y Técnica”, los estudiantes deben cumplir con actividades específicas según el tipo de formación deseada:
- Universidades
- Promedio mínimo de 7
- Asistencia obligatoria a refuerzo en matemáticas y lenguaje todos los sábados
- Seis actividades formativas adicionales (entre ellas: voluntariado, visitas a empresas, museos y universidades)
- Completar el curso “ADN de la pobreza y la cultura de la integración”
- Escuelas técnicas (1 a 3 años de duración)
- Promedio mínimo de 6
- Cuatro actividades formativas requeridas
- Curso “ADN de la pobreza y la cultura de la integración”
- Cursos vocacionales (de uno a cinco meses)
- Promedio mínimo de 6
- Participación en dos actividades formativas
- Curso “ADN de la pobreza y la cultura de la integración”
Gutman explicó que “los sábados, por ejemplo, arrancan de 8 a 12 del mediodía con refuerzos escolares”, y que además “deben realizar actividades durante la semana y durante el año para conocer universidades, capacitarse en empresas y reflexionar sobre diferentes temas”.
Acceso en expansión y esfuerzo institucional
Actualmente, la Dirección de Integración trabaja con cerca de 628 escuelas del país, especialmente en zonas alejadas.
Según Gutman, el objetivo es generar un cambio cultural que motive a los jóvenes a estudiar, destacando que “empezamos con un 20% de participación y hoy ya estamos a lo mejor en un 50%”.
“Tenemos que enamorar a muchísimos, miles de jóvenes que no tenían esa perspectiva”, expresó.
Recalcó que el cambio no depende únicamente de los estudiantes: “No le podemos dejar solamente la responsabilidad a esos chicos, porque no fue parte de su vida el verse proyectados”.
El funcionario destacó el rol de los distintos actores involucrados, como maestros, directores, padres, vecinos, universidades, medios de comunicación y empresas.
Aseguró que “las universidades hacen un esfuerzo económico compartido con el Estado”, con una inversión aproximada del 50% de los costos por cada parte.
Proceso formativo como base de acceso
No se trata solo de garantizar el acceso, sino de evitar la deserción, subrayó Gutman.
“No queremos una puerta giratoria, que el joven del bachillerato ingrese a la universidad para que salga a los 10 días, eso no tiene ningún sentido”, expresó.
Por ello, insistió en que los procesos formativos previos son parte fundamental de la preparación.
“Hoy hay 25 rutas que salen a distintas escuelas del país con jóvenes nuestros, con gente nuestra de la Dirección de Integración, becados, etcétera, para convencer, para enamorar a que participen de todo ese proceso”, indicó.
Llamado a sostenibilidad y cooperación internacional
Gutman mencionó que espera que organizaciones internacionales se sumen al programa.
“Estamos esperando que también las organizaciones internacionales que faltan todavía incorporarse acompañen”, señaló.
Añadió que los modelos actuales de cooperación no han logrado los objetivos propuestos y considera que el enfoque del programa tiene mayor eficiencia en costos e impacto.
“Hoy nos toca el momento de luchar porque cada uno de esos que todavía no están en el proceso se incorpore”, agregó.


















