Narcotráfico y extracción ilegal de oro expanden corrupción y contaminación en la Amazonía; ¿Qué países enfrentan mayor impacto, según informe?

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Por Redacción YSKL

El incremento del narcotráfico y de la minería ilegal de oro se ha convertido en una amenaza creciente para la Amazonía, según un informe de International Crisis Group que identifica estas actividades como factores adicionales de violencia, corrupción y degradación ambiental en una región donde alrededor del 20 % del territorio ya ha sido deforestado.

La investigación, basada en trabajo de campo y entrevistas a pobladores y funcionarios, sostiene que estas economías ilícitas afectan la conservación de la selva mediante expansión criminal, contaminación química y fortalecimiento financiero de grupos delictivos que operan en varios países de Sudamérica.

Narcotráfico amplía rutas a través de la selva

De acuerdo con el informe, cambios en patrones de consumo y presión sobre rutas marítimas han impulsado a organizaciones criminales a utilizar corredores amazónicos para el transporte de cocaína.

Entre las dinámicas señaladas figura el uso de rutas fluviales para movilizar cargamentos desde centros de producción en Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia hacia puertos estratégicos.

El documento indica que “los miles de ríos y afluentes del Amazonas” son utilizados para trasladar droga entre países.

También identifica participación de estructuras como el Primer Comando Capital (PCC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidencias de las FARC, Los Lobos y Los Choneros en distintas fases de producción, traslado o protección de rutas.

Minería ilegal de oro expande violencia y daño ambiental

El informe señala que redes vinculadas a extracción ilegal de oro mantienen presencia en varios puntos de la cuenca amazónica, donde esta actividad genera presión sobre comunidades, autoridades locales y recursos naturales.

Según International Crisis Group, estas estructuras están “en el centro de violaciones de derechos humanos, amenazas a la autoridad estatal y degradación ambiental”.

La publicación expone que grupos criminales han ampliado operaciones en Brasil, Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú, con impactos asociados a contaminación de agua, tala de bosques y expansión de economías ilegales.

Principales impactos identificados:

  • Incremento de violencia en comunidades amazónicas
  • Contaminación de ríos y bosques por químicos
  • Corrupción de autoridades locales
  • Expansión de economías ilícitas hacia otras actividades
  • Reclutamiento y explotación en zonas de extracción ilegal

Recursos ilícitos fortalecen otras actividades

El informe advierte que las ganancias del narcotráfico y de la minería ilegal no solo sostienen estas operaciones, sino que también son reinvertidas en otras actividades económicas, incluida la ganadería, lo que amplía presión sobre ecosistemas vulnerables.

Proponen cooperación con comunidades y reformas legales

Entre los principales obstáculos, International Crisis Group menciona alta rentabilidad criminal, limitada presencia estatal y capacidad de corrupción sobre autoridades locales.

Como respuesta, plantea fortalecer cooperación entre gobiernos y comunidades amazónicas, ampliar alternativas económicas y ajustar marcos legales para enfrentar delitos ambientales.

El informe sostiene que “aún hay tiempo para mitigar gran parte de las consecuencias”, aunque advierte que la transformación ecológica de la Amazonía continúa avanzando.