Por: DW
Un editorial del diario oficialista de China Global Times destaca como «extraordinariamente inusual» que un país acoja visitas tan seguidas de los líderes ruso y norteamericano en la era posterior a la Guerra Fría.
Recuerda, además, que estas últimas se suman a las de gobernantes europeos como los de Francia, el Reino Unido, España e Irlanda, además de los de Canadá o Corea del Sur, que han pasado por el país asiático en los últimos meses.
«Reconocimiento colectivo del peso global de China»
El rotativo cita al profesor de la Universidad de Asuntos Exteriores de China Li Haidong, quien subraya que el paso por Pekín de los líderes de los cuatro países con asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU (EE.UU., Rusia, Francia, el Reino Unido, y China el quinto) implica «un reconocimiento colectivo del peso global de China».
«Ninguna agenda internacional de envergadura puede avanzar sin Pekín», sostiene el académico, que destaca la importancia del país «en asuntos clave como la recuperación económica, la gobernanza climática, la no proliferación nuclear y la seguridad regional».
«Dimensión humana» de visitas de mandatarios a China
El artículo hace asimismo hincapié en la «dimensión humana» de las visitas, como «una ventana a través de la cual el público occidental está reevaluando al país».
Además, recuerda que el francés Emmanuel Macron salió a correr por Chengdu, Keir Starmer paseó por un jardín en Shanghái y Trump lo hizo por el Templo del Cielo de la capital con su homólogo chino, Xi Jinping, como anfitrión.
Entre Trump y Putin
La visita de dos días de Trump la semana pasada dejó como resultados, aparte de la sintonía entre los dos presidentes, acuerdos económicos, un limitado acercamiento de posturas respecto a la guerra de Irán y un polémico pronunciamiento del estadounidense sobre Taiwán, asunto sobre el que afirmó que no está dispuesto a «librar una guerra» con China.
Mientras, la llegada de Putin en coincidencia con los 25 años de la firma del Tratado de Buena Vecindad entre Pekín y Moscú se produce con las relaciones bilaterales «en su mejor momento histórico», según el Global Times, con una agenda que incluirá los principales asuntos de actualidad internacional y con una balanza comercial que supera los 200.000 millones de dólares, de acuerdo a un portavoz del Kremlin.















