Por: Redacción YSKL
El sector transporte de El Salvador enfrenta actualmente un panorama crítico derivado de factores externos e internos que amenazan su operatividad. Según denunció Luis Regalado, representante de la Mesa Nacional del Transporte, los transportistas no solo deben lidiar con el alza en los precios de los combustibles debido a los conflictos en el Medio Oriente, sino también con una creciente y desproporcionada competencia desleal. Regalado señaló que la brecha entre el transporte legal y el irregular es «alarmante», detallando que mientras el sector formal cuenta con aproximadamente 9,000 unidades en circulación, existen cerca de 45,000 unidades de transporte «pirata» operando a nivel nacional.
Esta disparidad se refleja también en las tarifas aplicadas a los usuarios, donde el transporte ilegal opera sin ningún tipo de control gubernamental. Al respecto, el representante gremial explicó que «nosotros estamos cobrando 20 centavos, ellos están cobrando arriba del dólar en ruta urbana céntrica. Pero cuando ya van fuera de la ruta urbana céntrica y pasan a interurbano, el costo se eleva de $1.50, $2.00, dependiendo, porque como ahí no hay límite, ahí no hay regulación, eso es algo que lo establecen las personas que dan ese tipo de servicio».
A la problemática de la competencia se suma una deuda millonaria en concepto de compensación económica, que proporciona el Gobierno. Regalado informó que el desembolso de estos fondos es irregular y depende de la disponibilidad inmediata de las autoridades, quienes ajustan los pagos según las planillas que mejor se adapten al monto disponible.
El vocero de la Mesa Nacional de Transporte enfatizó que «para nosotros hay una deuda aproximada entre 5 o 6 meses de compensación atrasada», cifra que según sus estimaciones asciende a un promedio de entre «15 a 18 millones» de dólares.
Ante el encarecimiento de los insumos automotrices y el prolongado estado de crisis, los transportistas exigen al Gobierno la instalación de una mesa de diálogo que trascienda las consultas técnicas y ofrezca respuestas inmediatas. «Nosotros estamos esperando una mesa en la cual podamos dialogar, ponernos de acuerdo y dar solución, no solamente dialogar porque ya hemos dialogado un montón de veces. Urge una respuesta lo más rápido posible», subrayó.















