Por: Redacción YSKL
En el contexto del Día Internacional del Lupus, conmemorado cada 10 de mayo, la Asociación Salvadoreña de Reumatología llevó a cabo este fin de semana su quinta jornada dedicada a pacientes con Lupus Eritematoso Sistémico (LES). El objetivo principal de este encuentro fue sensibilizar a la población sobre esta condición y resaltar que, aunque no tiene cura, un diagnóstico a tiempo y el tratamiento adecuado permiten a los pacientes alcanzar una excelente calidad de vida.
El doctor Rubén Antonio Montúfar, presidente de la Asociación Salvadoreña de Reumatología, explicó que el lupus es «una enfermedad inflamatoria crónica de origen inmunológico, es decir, autoinmune, donde el cuerpo se comienza a autoatacar», afectando principalmente a mujeres en edad fértil. Según estimaciones de la gremial, en el país existen entre 3,000 y 5,000 personas con esta patología, calculando una prevalencia aproximada de 50 casos por cada 100,000 habitantes. El especialista advirtió sobre la complejidad de esta enfermedad, señalando que «las manifestaciones dependen mucho del órgano que afecte; puede comprometer la piel, articulaciones, riñón, pulmón, corazón, el sistema nervioso central, así como los glóbulos blancos y plaquetas».
Respecto al abordaje médico, Montúfar detalló que el tratamiento se estructura en varias etapas según la gravedad. «Usualmente, el pilar del tratamiento viene a ser la hidroxicloroquina, apoyada por inmunomoduladores como metotrexate, azatioprina, micofenolato e inhibidores de calcineurina», indicó. Asimismo, explicó que se utilizan dosis de esteroides como terapia de puente para frenar la agresividad del daño en el paciente.
La medicina moderna ha dado pasos agigantados en este campo. El experto destacó que, para casos de mayor complejidad o manifestaciones en órganos críticos, ya se cuenta con «medicamentos de última generación, conocidos como biotecnológicos —tales como rituximab, anifrolumab, belimumab y obinutuzumab—, los cuales van dirigidos a células precisas implicadas en el desarrollo de la enfermedad».
El presidente de la Asociación enfatizó que la meta no es la cura, sino el control clínico. «La idea del tratamiento es detener la enfermedad; si el paciente sigue sus controles, su seguimiento médico, toma sus exámenes de laboratorio y cumple todas las recomendaciones, la gran mayoría logra vivir súper bien con su condición, reduciendo gradualmente la dosis de los medicamentos con el tiempo», puntualizó.
Ante este panorama, los especialistas reiteran el llamado a la población a realizarse chequeos médicos periódicos, recordando que un diagnóstico oportuno es la diferencia clave para evitar daños irreversibles en los órganos y garantizar el bienestar a largo plazo.
