Por Redacción YSKL
Las alergias en perros y gatos pueden manifestarse de distintas formas y no siempre presentan síntomas similares a los de los humanos. Aunque el polen y otros factores ambientales pueden desencadenarlas, especialistas señalan que llegar a un diagnóstico suele requerir un proceso de descarte para identificar la causa específica.
De acuerdo con veterinarios consultados por la BBC, los signos más frecuentes aparecen en la piel. La picazón persistente puede llevar a que los animales se laman, muerdan o rasquen de manera constante determinadas zonas del cuerpo, provocando áreas irritadas que pueden evolucionar rápidamente hacia lesiones e infecciones.
Brian Collins, veterinario de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell, explicó que estas zonas irritadas pueden convertirse en «terribles lesiones en cuestión de horas» si no se atienden oportunamente.
Los síntomas no siempre apuntan a una alergia
Los expertos indican que las mascotas pueden desarrollar sensibilidad a una amplia variedad de sustancias, entre ellas polen, pasto, alimentos, ácaros, perfumes o picaduras de insectos.
Sin embargo, Collins señala que antes de atribuir los síntomas a una alergia, los veterinarios suelen descartar otras causas.
«Lo primero que siempre buscamos es una infección de la piel», afirmó.
También se evalúa la presencia de ácaros o pulgas, cuyos efectos pueden confundirse con alergias estacionales.
Jacqueline Boyd, especialista en ciencias animales de la Universidad Nottingham Trent, advirtió que muchas pruebas comerciales para detectar alergias en mascotas carecen de respaldo científico.
Además, recomendó no administrar medicamentos antihistamínicos destinados a personas sin supervisión veterinaria.
Aspectos que suelen evaluarse antes de diagnosticar una alergia:
- Infecciones cutáneas.
- Presencia de pulgas o ácaros.
- Factores ambientales.
- Alimentación.
- Enfermedades metabólicas u otras condiciones médicas.
Tratamientos buscan controlar la picazón y la inflamación
Una vez identificados los síntomas, el objetivo inicial suele ser aliviar el malestar del animal. Según Collins, «se quiere que el animal esté cómodo», por lo que existen opciones como medicamentos orales, inyecciones, champús y aerosoles.
Los especialistas destacan que los tratamientos han evolucionado en los últimos años.
Ralf Müller, dermatólogo veterinario de la Universidad de Múnich, indicó que los medicamentos más recientes actúan de forma más específica sobre los mecanismos responsables de la picazón y la inflamación, con menos efectos secundarios que los tratamientos tradicionales.
Müller señaló que estos tratamientos funcionan en aproximadamente el 80 % de los perros, aunque algunos animales pueden no responder adecuadamente o requerir medicación continua.
La identificación del alérgeno puede tomar tiempo
Cuando los síntomas persisten, los veterinarios suelen recopilar información detallada sobre el entorno y los hábitos de la mascota. Boyd recomienda mantener un registro de los síntomas para detectar patrones relacionados con determinadas épocas del año o circunstancias específicas.
«No tenemos una prueba única que pueda diferenciar a un individuo alérgico de uno no alérgico», explicó Müller.
En los casos más complejos, los dermatólogos veterinarios pueden realizar pruebas intradérmicas. Estas consisten en inyectar pequeñas cantidades de posibles alérgenos en diferentes puntos de la piel y observar las reacciones producidas.
Inmunoterapia busca tratar la causa de la alergia
Una vez identificado el posible desencadenante, algunos propietarios optan por la inmunoterapia específica para alérgenos, un tratamiento orientado a reducir gradualmente la sensibilidad del sistema inmunológico.
El procedimiento consiste en administrar dosis controladas de los alérgenos identificados durante un periodo prolongado. Según los especialistas, esta estrategia puede disminuir significativamente los síntomas y, en algunos casos, resolver gran parte del problema de fondo.
No obstante, los expertos señalan que el tratamiento requiere tiempo, seguimiento constante y puede tardar hasta un año en mostrar resultados completos.
Cambios en el estilo de vida también son objeto de estudio
Los especialistas consideran que el aumento de alergias en mascotas podría estar relacionado con diversos factores.
Müller señala que los animales domésticos han adoptado hábitos cada vez más similares a los de las personas, incluyendo una mayor permanencia en espacios interiores y un consumo más frecuente de alimentos procesados.
Además, el uso de productos de higiene, fragancias y otros artículos para mascotas podría incrementar la exposición a potenciales alérgenos.
Incluso existe evidencia de que algunos perros pueden desarrollar alergias a la caspa humana. Collins indicó que aún hay pocos datos sobre la frecuencia de este fenómeno, mientras que Boyd destacó que la convivencia más cercana entre personas y mascotas ha incrementado las oportunidades de exposición.
«Ahora comparten nuestras sábanas», comentó.
