Por: DW
El jefe de la entidad electoral que organizó las elecciones generales en Perú, Piero Corvetto, renunció ayer martes a su cargo a pocas horas de acudir a la fiscalía para ser interrogado por las fallas en el proceso.
«Deseo que mi renuncia contribuya a generar un clima de mayor confianza hacia las elecciones», dijo el funcionario saliente en una carta que difundió en la red social X y que está dirigida a la jefa de la Junta Nacional de Justicia (JN), entidad que aceptó su renuncia «por unanimidad».
«Considero necesario e impostergable renunciar a la responsabilidad otorgada en el interés de que se organice y ejecute la segunda vuelta de la elección presidencial en un contexto de mayor confianza ciudadana con la ONPE», explicó.
Corvetto calificó de «problemas técnicos operativos» las irregularidades registradas en el despliegue del material electoral en Lima, las cuales provocaron demoras en la apertura de las mesas electorales y dejaron sin votar a más de 50.000 personas, lo que obligó a ampliar en 24 horas el sufragio, algo inédito en Perú.
Por su parte, la misión de observación electoral de la Unión Europea (UE) se refirió a «graves fallos», pero precisó que no encontró «ninguna prueba objetiva» de fraude, como alegó el candidato ultraconservador Rafael López Aliaga.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la máxima autoridad electoral del país, estima que los resultados finales no se conocerán antes del 15 de mayo debido a las demoras en el cómputo que realiza la ONPE.



















