InicioNoticiasInternacionales¿Por qué cuesta dejar las galletas, la pizza o las papas fritas?...

¿Por qué cuesta dejar las galletas, la pizza o las papas fritas? Estudios analizan el potencial adictivo de los ultraprocesados

Por Redacción YSKL

Los alimentos ultraprocesados podrían generar conductas similares a las observadas en otros tipos de adicción, según investigaciones citadas por especialistas que estudian el comportamiento alimentario y los efectos de estos productos en la salud.

De acuerdo con expertos consultados por CNN, la combinación de carbohidratos refinados, grasas, sal, azúcares añadidos, saborizantes y otros componentes utilizados en la fabricación de alimentos ultraprocesados puede aumentar significativamente su capacidad para generar deseo de consumo repetido.

Ashley Gearhardt, profesora de psicología de la Universidad de Michigan y desarrolladora de la Escala de Adicción a la Comida de Yale, sostuvo que estos productos poseen una «huella nutricional» diseñada para producir una respuesta de recompensa intensa.

Según explicó, los fabricantes pueden crear un «golpe intenso, hedónico y adictivo» mediante la combinación de diversos ingredientes.

Crece la preocupación por la adicción alimentaria

Las investigaciones citadas indican que alrededor del 14 % de los adultos mayores en Estados Unidos presentan una adicción clínica a los alimentos ultraprocesados, mientras que la cifra alcanza el 21 % entre mujeres de 50 a 64 años.

A nivel mundial, se estima que el 12 % de los niños presentan este tipo de comportamiento alimentario.

Los especialistas señalan que el fenómeno no debe interpretarse únicamente como una cuestión de fuerza de voluntad. E

van Forman, profesor de Medicina Familiar y Comunitaria de la Universidad Thomas Jefferson, afirmó que las formulaciones de la industria alimentaria «se están aprovechando» de respuestas biológicas relacionadas con la búsqueda de nutrientes esenciales como grasas, carbohidratos y sodio.

Qué alimentos presentan mayor potencial adictivo

Un estudio realizado con aproximadamente 1,600 adultos estadounidenses encontró que más del 90 % de los productos ubicados en los niveles más altos de adicción percibida correspondían a alimentos ultraprocesados ricos en carbohidratos refinados y grasas.

Entre los productos identificados se encuentran:

  • Galletas.
  • Pasteles.
  • Donas.
  • Muffins.
  • Tartas.
  • Pizza.
  • Papas fritas.
  • Dulces y bocadillos procesados.
  • Macarrones con queso industrializados.
  • Lasaña preparada.
  • Alitas de pollo procesadas.
  • Tiras de pollo de comida rápida.

Los investigadores también identificaron algunos alimentos mínimamente procesados con niveles elevados de atractivo alimentario, especialmente aquellos elaborados con harinas refinadas y almidones de rápida absorción.

Papel de los carbohidratos refinados

Según Gearhardt, los hallazgos sugieren que el enfoque no debería limitarse únicamente al azúcar.

La especialista indicó que los carbohidratos refinados, incluidos los almidones que se transforman rápidamente en glucosa, parecen desempeñar un papel importante en la respuesta de recompensa asociada al consumo de estos productos.

«Nuestra investigación sugiere que centrarse exclusivamente en el azúcar podría pasar por alto una parte del panorama», señaló.

Los expertos explican que estos ingredientes pueden provocar aumentos rápidos en los niveles de glucosa en sangre seguidos de descensos pronunciados, lo que favorece la sensación de hambre y el deseo de seguir comiendo.

Evidencia sobre consumo y salud

Dos ensayos clínicos citados en el reportaje encontraron que las personas sometidas a dietas compuestas por alimentos ultraprocesados consumieron entre 500 y 1,000 calorías adicionales al día en comparación con quienes recibieron comidas elaboradas con alimentos menos procesados.

Además, diversos estudios han asociado una mayor presencia de alimentos ultraprocesados en la dieta con incrementos en el riesgo de distintas enfermedades.

Riesgos asociados reportados en investigaciones:

  • 55 % más riesgo de obesidad.
  • 50 % más riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.
  • 40 % más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
  • Mayor riesgo de deterioro cognitivo y accidentes cerebrovasculares.
  • Mayor probabilidad de desarrollar algunos tipos de cáncer del tracto digestivo superior.

Los investigadores señalaron que estos incrementos se observaron incluso con aumentos relativamente pequeños en la proporción de alimentos ultraprocesados dentro de una dieta.

Debate sobre la clasificación de los alimentos

La Alianza Internacional de Alimentos y Bebidas (IFBA), que representa a fabricantes del sector, cuestionó que los resultados permitan concluir que determinados alimentos causan adicción clínica.

Su secretario general, Rocco Renaldi, afirmó que los estudios identifican asociaciones entre características nutricionales y comportamientos alimentarios, pero sostuvo que ello no demuestra que los productos deban considerarse sustancias adictivas.

La organización también señaló que numerosos alimentos clasificados como ultraprocesados aportan nutrientes, son accesibles económicamente y forman parte de recomendaciones alimentarias en distintos países.

Señales de alerta

Los especialistas recomiendan prestar atención a patrones de comportamiento relacionados con el consumo de estos productos.

Entre las conductas mencionadas se encuentran comer sin hambre, ingerir cantidades excesivas de alimentos, ocultar el consumo a otras personas o tener dificultades persistentes para reducir la ingesta pese a experimentar consecuencias negativas.

Gearhardt indicó que una señal relevante es cuando un alimento comienza a ocupar «mucho espacio mental», provoca antojos intensos o dificulta repetidamente los intentos de moderar su consumo.

Según la investigadora, muchas personas pueden experimentar algún grado de atracción adictiva hacia estos productos sin que ello implique necesariamente una adicción clínica.

RELATED ARTICLES

MÁS LEIDAS