Por: Redacción YSKL. –
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) informó este lunes que El Salvador atraviesa el primer evento seco de la temporada lluviosa, con condiciones de sequía meteorológica débil en distintos puntos del territorio, como resultado del establecimiento de la canícula y de patrones atmosféricos propios de esta época del año.
De acuerdo con el primer informe especial sobre la restricción de lluvias, desde el pasado 23 de junio las precipitaciones han disminuido en frecuencia e intensidad, presentándose de forma aislada y con bajos acumulados, situación que ha favorecido el incremento de los días consecutivos sin lluvia.
La institución detalló que actualmente se registran entre cinco y seis días secos consecutivos en la zona oriental y paracentral del país, así como en el departamento de Chalatenango. En total, 42 estaciones de monitoreo presentan condiciones de sequía meteorológica débil.
El MARN explicó que estas condiciones obedecen al aceleramiento del flujo del este sobre el Caribe y el Pacífico de Centroamérica, el aumento de las temperaturas y la presencia de polvo del Sahara, factores que han reducido el ingreso de humedad al territorio nacional.
Aunque la mayor parte del país mantiene una condición de humedad del suelo considerada normal o adecuada, el informe identifica zonas con ligero déficit hídrico en sectores de Cabañas, La Paz, Santa Ana y Ahuachapán, especialmente en áreas cercanas a la frontera occidental.
Para los próximos días, la institución prevé que el flujo del este continúe transportando aire cálido y con bajo contenido de humedad hacia el país. Sin embargo, el paso de algunas ondas tropicales podría generar lluvias y tormentas aisladas, principalmente en las zonas occidental y central, mientras que en el oriente las precipitaciones seguirán siendo limitadas, aunque no se descartan eventos puntuales.
El MARN también pronosticó que persistirá un ambiente caluroso en todo el territorio nacional, con temperaturas máximas de entre 33 y 39 grados Celsius en la zona oriental; de 32 a 37 grados en la franja costera; de 30 a 35 grados en los valles interiores; y entre 25 y 30 grados en las zonas montañosas.
Pese al incremento de las temperaturas, la institución aclaró que la probabilidad de que se desarrolle una ola de calor continúa siendo baja, aunque recomendó a la población mantenerse hidratada, hacer un uso responsable del agua y dar seguimiento a los informes meteorológicos oficiales.

