Por: DW
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la noche del miércoles que las labores de búsqueda y rescate de supervivientes continúan, tras una semana de los fuertes terremotos que causaron al menos 2.295 muertos y 11.267 heridos.
«Tenemos esperanza y fe», dijo la mandataria en un acto transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), durante el que condecoró a las delegaciones de rescatistas de Italia y Suiza.
La gobernante interina dio estas declaraciones cuando un grupo de rescatistas de varios países llevan más de 60 horas en una operación de salvamento de un superviviente que se encuentra bajo los escombros de un edificio colapsado en el estado costero de La Guaira, el más afectado por los sismos.
Rodríguez, que decretó duelo nacional por las víctimas, aseguró que su país vive «una de las peores tragedias naturales que haya conocido en su historia» y expresó su agradecimiento a los expertos de 31 naciones que han ido a Venezuela a «socorrer y dar vida».
Rescatistas siguen trabajando en Catia La Mar
Un contingente de rescatistas trabajaban aún en la noche del miércoles y la mañana de este jueves para salvar a un venezolano que lleva atrapado una semana bajo las ruinas de un edificio en la zona más devastada por los terremotos, constató una reportera de la afp, en momentos en que se agotaba la esperanza de hallar sobrevivientes.
Hernán Gil, un guarda de seguridad de 43 años, quedó sepultado en la garita de seguridad del edificio donde trabajaba en Catia La Mar, ciudad ubicada en el estado La Guaira y arrasada el 24 de junio por los sismos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 que causaron miles de desaparecidos.
Equipos de Estados Unidos, El Salvador, Costa Rica, Portugal, México, Chile y Venezuela han estado cavando en dos rutas simultáneas durante los últimos tres días para liberarlo, mientras miden el riesgo de derrumbe de un edificio vecino inclinado.
Reforzaron sus cimientos con madera y hierro para evitar que la estructura, que se estaba inclinando, se desplome por completo. Una ambulancia y personal médico aguardan muy cerca.
El Cuerpo de Bomberos de Chile publicó un video en Instagram en el que se ve a Gil dentro de su cabina, mientras movía la cabeza para mirar a la cámara. Se le ve con una mascarilla y el ojo derecho enrojecido.
«Esto es verdaderamente un milagro», dijo a la AFP la esposa de Gil, Gusbimar González. «Él estaba trabajando en la garita, y el movimiento hizo que la garita se desplazara, se quedó entre las paredes».
Recibe hidratación y oxígeno
Cuando empezaba a salir el sol en Catia la Mar, el rescate de Gil parecía inminente. Pero se retrasó debido a la necesidad de crear más espacio, según dijo un rescatista a una reportera de AFP en el lugar.
La misma fuente, que prefirió no ser identificada, precisó que una vez que lo saquen de la garita en la que estaba atrapado, debería salir por un túnel de unos 3 metros de largo.
«Ya el túnel se terminó, de forma que no hay riesgo de que caiga algo sobre él. Lo que falta es abrir el espacio para sacarlo, que es un tapón de metal que es de la garita», dijo el socorrista.
«Él está muy bien psicológicamente», dijo de madrugada otro de los rescatistas, que describió a Gil como un hombre de fe. «Dice que se acuerda del cumpleaños de su hija, está tranquilo».
El hombre ha recibido hidratación a través de una sonda y se instaló un tubo a través del cual le suministraban aire.
«Esta es una estructura de acceso bastante complicado», dijo a la AFP Cristian Vera, jefe del equipo de rescate chileno, el miércoles por la noche.
La ONU cifra en unos 50.000 los desaparecidos.
Aunque el gobierno elude referirse a las personas desaparecidas, asegura que el día de los sismos había unos 30.000 ciudadanos en La Guaira, de los cuales 6.461 fueron rescatados y más de 13.000 salieron por sus propios medios o ayudados por familiares y amigos. Del resto, nada se sabe.

