Por Redacción YSKL
El Gobierno del presidente Donald Trump reactivó este lunes la denominada norma de “carga pública”, una política que podría dificultar la obtención de la residencia permanente, también conocida como «green card» para algunos inmigrantes que utilicen determinados programas de asistencia pública.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que la medida busca “garantizar que los inmigrantes sean autosuficientes y no se conviertan en una carga para los contribuyentes estadounidenses”.
Según la institución, la norma se aplicará a la mayoría de los solicitantes de la residencia permanente, aunque contempla excepciones para refugiados, solicitantes de asilo y otros grupos específicos.
La disposición permite a las autoridades migratorias negar la “green card” a quienes consideren que podrían depender de programas gubernamentales como cupones de alimentos o Medicaid.
Antecedentes de la política
La norma fue presentada originalmente en 2019 durante el primer mandato de Trump. Sin embargo, su aplicación fue suspendida tras diversos procesos judiciales en tribunales federales y posteriormente fue revocada por la administración del expresidente Joe Biden.
En 2020, la Corte Suprema autorizó temporalmente su entrada en vigor, aunque posteriormente tribunales inferiores volvieron a bloquearla antes de que fuera retirada.
Reacciones y posibles recursos judiciales
Tras el anuncio, organizaciones defensoras de inmigrantes y legisladores del Partido Demócrata expresaron su rechazo a la medida, al considerar que podría desalentar a los inmigrantes de acceder a servicios esenciales.
La representante Pramila Jayapal, presidenta del Caucus Progresista del Congreso, afirmó que la norma “es cruel e innecesaria” y sostuvo que “castiga a las personas por necesitar ayuda”.
El Departamento de Seguridad Nacional indicó que la implementación comenzará en los próximos meses, mientras se resuelven las posibles impugnaciones legales que puedan presentarse contra la política.

