Por Redacción YSKL
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, afirmó que eventuales operaciones terrestres de fuerzas estadounidenses en territorio costarricense podrían contribuir a la seguridad nacional, aunque aclaró que actualmente no existe ninguna operación concreta en marcha y que una medida de ese tipo requeriría autorización de la Asamblea Legislativa.
En una entrevista con Reuters, Fernández explicó que hace algunos meses conversó sobre esa posibilidad y que expuso los procedimientos legales que tendría que seguir Costa Rica.
“Evidentemente, le haría muy bien a la seguridad nacional si se trata de la persecución de algún objetivo en común del crimen transnacional, del narcotráfico transnacional, del terrorismo transnacional”, declaró.
La mandataria agregó que “requeriría de aprobación legislativa” y recalcó que “no hay nada en concreto en marcha en este momento”.
Costa Rica reporta menos homicidios, pero persiste la violencia ligada al narcotráfico
Las declaraciones se producen mientras Costa Rica registra una disminución de los homicidios respecto de 2025, aunque el narcotráfico y el crimen organizado continúan siendo una de las principales preocupaciones de seguridad del país.
Datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) citados en la entrevista señalan que durante el primer semestre de 2026 se contabilizaron 381 homicidios, un 14 % menos que en el mismo periodo de 2025.
Fernández señaló que, debido a la reducción que muestran las estadísticas de este año, su gobierno no contempla actualmente solicitar al Congreso un estado de excepción o el levantamiento de garantías, una posibilidad que había mencionado durante la campaña electoral.
Cooperación militar con Estados Unidos
Costa Rica es uno de los miembros fundadores de la coalición multinacional de cooperación militar Escudo de las Américas, impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump y anunciada en marzo.
El grupo busca coordinar esfuerzos contra organizaciones criminales transnacionales, particularmente los carteles de drogas. A mediados de agosto, Estados Unidos planteó además la posibilidad de realizar ataques conjuntos contra grupos armados colombianos.
Fernández sostuvo que la cooperación contra el crimen transnacional podría incluir acciones en territorio costarricense, pero dejó claro que cualquier operación terrestre estadounidense tendría que ajustarse a los procedimientos establecidos por Costa Rica.
Mantiene diferencias con el Poder Judicial
La presidenta también responsabiliza al Poder Judicial por parte de las dificultades para combatir el crimen. Su gobierno sostiene que no se emiten suficientes condenas contra delincuentes y ha señalado problemas de corrupción e infiltración.
Entre las medidas impulsadas por la administración se encuentran políticas más estrictas en las cárceles y la construcción de una prisión inspirada en el modelo de la megacárcel construida durante el gobierno de Nayib Bukele en El Salvador.
El Ejecutivo también ha planteado recortes presupuestarios al Poder Judicial, una medida cuestionada por autoridades de ese órgano.
Descarta por ahora nuevos impuestos y defiende Eurobonos
En materia económica, Fernández afirmó que su gobierno no está planteando nuevos impuestos, aunque señaló que no puede anticipar cuál será la situación fiscal dentro de tres años.
También defendió la emisión de Eurobonos como una herramienta para sustituir deuda de mayor costo por financiamiento más barato y liberar recursos para el presupuesto, incluida eventualmente la seguridad nacional.
El proyecto que busca autorización legislativa para emitir hasta US$13,500 millones en Eurobonos durante los próximos nueve años enfrenta oposición en la Asamblea Legislativa, donde el partido de gobierno no cuenta con la mayoría calificada necesaria.
Mantiene relaciones con Estados Unidos, China e Israel
Fernández reafirmó a Estados Unidos como un aliado de Costa Rica, pero aseguró que su administración también mantiene comunicación con China.
“Tenemos conversaciones diarias con la embajadora de China en Costa Rica”, afirmó, y describió la relación bilateral como “equilibrada, sana”.
Respecto a Israel, la presidenta confirmó que analiza la posibilidad de trasladar la embajada costarricense de Tel Aviv a Jerusalén, una opción que ya había mencionado durante una reunión con el presidente israelí, Isaac Herzog, en mayo.
Fernández aclaró que todavía no existe una decisión definitiva y que continúa valorando “las bondades y eventuales desventajas de esa decisión”.

