Por Redacción YSKL
Mantener una buena salud bucal no depende únicamente del cepillado y el uso del hilo dental. La alimentación también influye en el microbioma oral, una comunidad de alrededor de 700 especies de bacterias, además de virus, hongos y otros microorganismos que viven en dientes, lengua y encías.
Según el artículo de BBC, algunos microorganismos pueden favorecer la aparición de caries y enfermedades de las encías, mientras que otros ayudan a mantener bajo control a las especies perjudiciales. La dieta puede influir en ese equilibrio.
¿Qué conviene consumir?
- Vegetales de hoja verde: kale, espinaca, remolacha y rábanos contienen nitratos que pueden ser aprovechados por bacterias beneficiosas como Neisseria.
- Té: sus polifenoles pueden inhibir bacterias relacionadas con las caries y la enfermedad periodontal, además de dificultar la formación de placa.
- Frutas, especialmente frutos rojos: pese a contener azúcares y ácidos, sus polifenoles pueden tener efectos beneficiosos sobre determinadas bacterias y la placa dental. El artículo cita investigaciones con arándanos.
- Ajo: la alicina, un compuesto que se libera al triturar o masticar ajo, presenta actividad contra bacterias asociadas con caries y enfermedad de las encías.
- Queso: al masticarlo aumenta la producción de saliva, que ayuda a eliminar azúcares y neutralizar los ácidos producidos por las bacterias. Un pequeño estudio con queso Grana Padano también observó cambios favorables en la composición bacteriana oral.
- Alimentos fermentados: productos como el kéfir pueden aportar microorganismos capaces de competir con algunos patógenos orales.
- Alimentos integrales, legumbres y fibra: una alimentación basada principalmente en alimentos vegetales y carbohidratos complejos parece favorecer un ecosistema oral más estable.
Lo que conviene limitar
El principal problema son los azúcares frecuentes y los carbohidratos refinados, porque las bacterias causantes de caries pueden utilizarlos para producir ácidos que dañan el esmalte.
Entre los alimentos que el artículo recomienda limitar están:
- bebidas azucaradas
- dulces
- pan blanco
- galletas
- pasteles
- pretzels y otros productos ricos en almidón refinado
La frecuencia también importa: consumir repetidamente azúcares y carbohidratos fácilmente fermentables favorece a microorganismos capaces de producir y tolerar grandes cantidades de ácido.
¿Y la carne roja?
El artículo menciona una asociación entre una mayor adherencia a una dieta mediterránea y una menor gravedad de la enfermedad de las encías. Las personas que seguían menos este patrón, particularmente quienes consumían carne roja con frecuencia, presentaban mayor gravedad de enfermedad periodontal.
Sin embargo, no está claro que la carne roja sea la causa. Se plantea como una posibilidad que determinadas características de la dieta puedan favorecer un ambiente oral propicio para microorganismos perjudiciales.
La conclusión más importante
No existe un alimento milagroso para el microbioma oral. La recomendación de los investigadores citados es más sencilla: una alimentación equilibrada, con abundantes vegetales, frutas enteras, legumbres, cereales integrales y menos azúcar refinada, especialmente menos bebidas azucaradas.
Y esto no sustituye la higiene bucal. El cepillado y el uso del hilo dental siguen siendo fundamentales para controlar las bacterias asociadas con caries y enfermedad periodontal.
Además, los investigadores todavía estudian cómo los diferentes enjuagues bucales afectan al microbioma.
Algunos productos con clorhexidina pueden alterar el equilibrio de los microorganismos, aunque tienen utilidad clínica para tratar determinadas enfermedades de las encías y otras afecciones durante periodos específicos.

