Por Redacción YSKL
Un grupo de académicos, religiosos, defensores de derechos humanos y representantes de organizaciones ambientalistas y comunitarias anunció la creación del Colectivo de Incidencia Ambiental Andrés McKinley (CIAAM), con el objetivo de promover investigaciones, propuestas y acciones ciudadanas frente al deterioro ambiental y la crisis hídrica en El Salvador.
La organización señaló este jueves que buscará incidir en las decisiones públicas y privadas mediante estudios científicos, comunicación responsable, diálogo y acciones no violentas.
El colectivo tomó el nombre de Andrés McKinley, a quien identifica como activista, investigador y defensor de los derechos humanos y ambientales, con más de cuatro décadas de trabajo en El Salvador.
Además, agregaron, su participación fue clave en las luchas que condujeron a la prohibición de la minería metálica en marzo de 2017 y al reconocimiento del derecho humano al agua.
Contaminación y disponibilidad de agua
Entre las principales preocupaciones expuestas por el colectivo está el deterioro de las fuentes de agua, la contaminación de los ríos y el descenso de los mantos freáticos.
Al respecto, sostienen que el 95 % de las aguas superficiales del país están contaminadas y que los niveles de los mantos freáticos descienden, en promedio, un metro cada año.
Los integrantes consideran que estas condiciones ponen en riesgo la seguridad hídrica a mediano y largo plazo.
La organización también cita datos atribuidos al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), según los cuales El Salvador sería el segundo país más deteriorado ambientalmente del continente americano, después de Haití.
Asimismo, retoma cifras del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) de 2017, según las cuales el 88.7 % del territorio nacional se consideraba área de riesgo y el 95.4 % de la población vivía en zonas consideradas de riesgo.
El río Lempa, entre las prioridades
El CIAAM destacó la situación del río Lempa, al que describe como una fuente fundamental para el abastecimiento de agua, la generación de energía eléctrica y el sostenimiento de actividades agrícolas, pesqueras y ecosistemas.
Cabe señalar que más de 1.5 millones de personas dependen de sus aguas, incluida aproximadamente el 70 % de la población del Área Metropolitana de San Salvador.
Además, el río genera casi un tercio de la energía eléctrica nacional, de acuerdo con los datos presentados por el colectivo.
La organización advierte que la contaminación, la sobreexplotación y la disminución del caudal están relacionadas con la degradación de ríos tributarios, la destrucción de bosques y humedales y el vertido de desechos sólidos, industriales y químicos.
A juicio del colectivo, estas condiciones afectan los ecosistemas, la salud de la población y la disponibilidad futura del recurso hídrico.
Investigaciones, educación ambiental e incidencia ciudadana
Los representantes anunciaron que trabajarán en varias líneas de acción para abordar los problemas ambientales del país.
Entre las actividades previstas están la coordinación de investigaciones académicas y científicas sobre el agua y otras problemáticas ecológicas, la elaboración de propuestas de solución y el desarrollo de campañas de información, sensibilización y educación ambiental.
También plantean impulsar procesos de formación para la acción social no violenta, promover la organización comunitaria y fortalecer la participación ciudadana en la defensa de los recursos naturales.
Coordinación con comunidades y organizaciones
El CIAAM manifestó que pretende trabajar junto con comunidades organizadas, movimientos ambientalistas, universidades, iglesias, gremios profesionales y otros sectores interesados en la situación ambiental del país.
El colectivo señaló que su aspiración es contribuir a detener el deterioro ecológico y evitar una crisis socioambiental, mediante la investigación, el diálogo y la participación ciudadana.

